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domingo, 6 de septiembre de 2015

Las armas secretas de Hitler que se adelantaron a su tiempo (Fotos)



Esta semana se han cumplido 76 años desde del comienzo de la Segunda Guerra Mundial con la invasión de Polonia por parte de la Alemania nazi. Los ingenieros de Adolf Hitler elaboraron en secreto para su Ejército una serie de ambiciosos proyectos armamentísticos cuyas sofisticadas tecnologías se adelantaron a su tiempo en varias décadas.


El portal Business Insider ha seleccionado algunas de las armas secretas de Hitler.

Cazabombardero Horten Ho 229

El Horten Ho 229 fue la primera 'ala volante' de propulsión a chorro. Fue diseñado como bombardero para atacar objetivos a más de 950 kilómetros de distancia. 

Era capaz de portar hasta 900 kilogramos de municiones a 15 kilómetros de altura y a velocidades de unos 900 kilómetros por hora.



Su forma, anticipadora de las futuras tecnologías furtivas, le facilitaba el acercamiento a las costas británicas antes de ser detectado por los radares.

Del Horten Ho se fabricaron tres prototipos que se incorporaron tarde al curso de la guerra y no tuvieron un impacto significativo en la contienda.


dbpedia.org




Bomba radioguiada Fritz X

El 'bisabuelo de las bombas inteligentes' fue un artefacto de 1.564 kilogramos dotado de un receptor de radio y un sofisticado sistema de control de cola que permitía guiar bombas desde un avión lanzador.

La bomba era capaz de atravesar 70 centímetros de blindaje y podía ser lanzada desde una altitud de 6 kilómetros fuera de alcance de las defensas antiaéreas.


US Air Force Photo



Menos de un mes después de que el Ejército nazi incorporara la bomba, fue usada para hundir el buque acorazado italiano Roma cerca de Cerdeña en septiembre de 1943.

Sin embargo, el uso combativo de la Fritz X resultó ser limitado, puesto que pocos aviones de la Luftwaffe (Fuerza Aérea) tenían posibilidad de llevarla.

Carro de combate Goliath

Los líderes nazis preveían que este minitanque guiado por cable atacara carros de combate o fortalezas y se destruyera junto con su objetivo.

Con un peso de 400 kilogramos, disponía de una carga explosiva de entre 60 y 100 kilogramos. 

Los nazis construyeron más de 7.000 unidades del Goliath, lo que abría el camino a las armas radiocontroladas.


Bundesarchiv, Bild 146-1980-053-53 / CC-BY-SA


Wikipedia



Messerschmitt Me 163 Komet

Es el único avión propulsado por un cohete jamás puesto en servicio. Este caza interceptor, incorporado por la aviación nazi en 1944, alcanzaba velocidades de hasta 1.130 kilómetros por hora, más de 400 kilómetros por hora por encima del avión más rápido hasta entonces.

Las autoridades de la Alemania nazi construyeron más de 300 aviones Komet equipados con cañones gemelos de 30 milímetros.

Pero la revolucionaria velocidad del Me 163 Komet fue a la vez su triunfo y su fracaso. Era lo bastante rápido para evitar las defensas, pero demasiado veloz para destruir aviones hostiles.  




Fuente: Actualidad.rt.com

martes, 1 de septiembre de 2015

¿Por qué el avión gigante de Hitler fue un fracaso total?



El Messerschmitt Me-323 Gigant fue uno de los mayores aviones de transporte militar de los nazis. Sin embargo, su principal característica, su enorme tamaño, fue también el motivo de su fracaso.


El Me-323 tenía seis motores sobre sus alas de 55 metros y la capacidad para transportar 43 toneladas de engranajes. "En su época este avión gigante fue una hazaña de la aviación", escribe Business Insider.

Las compuertas frontales permitían cargar de una forma más rápida tanques, artillería y personal y transportarlos a 1.000 kilómetros de distancia. Por ejemplo, este avión de transporte podía llevar dos camiones de 4 toneladas o 52 tambores de combustible o 130 soldados de combate totalmente equipados.

El Me-323 fue concebido para transportar tanques, tropas y artillería a través del canal de Suez para atacar Londres. Sin embargo, esta misión resultó difícil de cumplir debido al fracaso que sufrió en 1943.

Aquel año se envió a Túnez una flota de Me-323 para llevar suministros a las tropas alemanas, ya que las rutas marítimas estaban surcadas por barcos de los aliados. Sin embargo, su gran tamaño y una velocidad de solo 217 kilómetros por hora convertían a este avión en un fácil objetivo.

A pesar de que los Me-323 llevaba incorporadas ametralladoras y estaban protegidos por escoltas de combate alemanes para defenderse de los ataques, nada evitó que, el 22 de abril de 1943, 22 de los 27 aviones que intentaron llegar a Túnez desde Sicilia fueran derribadas sobre el Mediterráneo.

Actualmente no se conserva ni una sola unidad de estos aviones, aunque el Museo de las Fuerzas Aéreas de Alemania exhibe un ala principal entera.

Fuente: Actualidad.rt.com

sábado, 29 de agosto de 2015

¿Renace el militarismo japonés? Tokio presenta un nuevo portahelicópteros.



Japón ha presentado un nuevo portahelicópteros denominado Kaga, que sigue al JS Izumo, que entró en servicio en marzo y junto con el cual representan los buques más grandes del país desde la Segunda Guerra Mundial.



El nuevo portahelicópteros japonés, Kaga (DDH-184), lleva el mismo nombre que el portaaviones de la Segunda Guerra Mundial de la Armada Imperial Japonesa que tomó parte en el ataque a Pearl Harbor y se hundió en la Batalla de Midway, informa el Instituto Naval de EE.UU. 

La nave, de 24.000 toneladas, fue creada por el constructor naval Japan Marine United y se presentó el jueves pasado en una ceremonia en Yokohama. Se trata de la segunda nave de la nueva clase de portahelicópteros de Japón, que son las más grandes del país desde la Segunda Guerra Mundial. El Kaga sigue al JS Izumo (DDH-183) que entró en servicio en la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón en marzo.

Se ha informado que las funciones principales de ambas naves son las operaciones de guerra antisubmarina y la ayuda humanitaria, como el auxilio en casos de desastres. Los barcos pueden acoger siete helicópteros de guerra antisubmarina SH-60k de Mitsubishi y siete helicópteros de contraataque de minas MCM-101 de AgustaWestland.

Cuando el Kaga entre en servicio, Japón tendrá cuatro portahelicópteros. Junto con el Izumo, el país dispone de los portahelicópteros de clase Hyuga de 18.300 toneladas que ya están en servicio. La nave estará asentada en la base naval de Yokosuka, que también acoge la Séptima Flota de EE.UU.

Fuente: Actualidad.rt.com

martes, 5 de mayo de 2015

¿Qué efectos tuvo para Brasil y Argentina su posicionamiento en la II Guerra Mundial?





Durante la Segunda Guerra Mundial, muchos países latinoamericanos tomaron partido en el conflicto. Brasil y Argentina ocuparon posiciones contrarias, lo que les acarreó consecuencias de distinto signo después de la guerra. ¿Qué premios y castigos dispensó EE.UU. a América Latina después de 1945?


Europa Occidental, la Unión Soviética, el Norte de África y el Extremo Oriente, fueron algunos de los frentes de la Segunda Guerra Mundial. Sudamérica no fue zona de enfrentamiento, pero sus naciones tomaron posición ante el conflicto. Argentina eligió el camino de la neutralidad.



"El pedido de Gran Bretaña en las dos guerras mundiales, pedido que fue casi una orden, era la neutralidad argentina porque Argentina era un muy importante proveedor de materias primas y de alimentos a Gran Bretaña. Gran Bretaña entendía que era mejor una Argentina neutral que una Argentina beligerante, porque de esa manera sus barcos podían seguir abasteciendo de carne, trigo, cueros", explica el historiador argentino Felipe Pigna.


En 1939 el Gobierno argentino oficializo la imparcialidad y mantuvo esta determinación hasta meses antes del final del conflicto. Paralelamente, Brasil siguó un camino diferente y se sumó a los aliados, lo que derivó en una combinación simétrica con EE.UU. que trajo consecuencias negativas para Argentina.

"Lo peor que le pasó a la Argentina en toda su historia fue que el desenlace de la Segunda Guerra Mundial fuera que el mundo terminara dividido en dos esferas de influencia con dos superpotencias, una de las cuales, la de hegemonía natural en Sudamérica, era justamente el país que nunca se llevó bien con la Argentina; y no se podía llevar bien con Argentina porque no se complementaba económicamente", opina el politólogo argentino, Carlos Escudé.

El ejército brasileño no participó en la guerra solamente con soldados. Paraguay envió 10 pilotos de la Fuerza Aérea para realizar tareas de vigilancia en el Atlántico Sur, un ejemplo de solidaridad de una nación que no quiso quedarse al margen del conflicto.

"La Segunda Guerra Mundial estaba en su apogeo envolviendo con su vorágine de muerte y destrucción de las más apartadas regiones del orden. El Paraguay, con vocación decididamente americanista, no podía sustraerse a las contingencias propias de la lucha y de las responsabilidades que tenía como nación libre y soberana", relata María Felix Zárate Franco, hija de un piloto paraguayo que participó en la Guerra.


Ser un país confiable para EE.UU. es una desgracia para el pueblo, y si no vemos lo que le está pasando a México, único aliado que tiene EE.UU. en América Latina, el único aliado por el ALCA, por el NAFTA. Es un país destrozado con 30.000 muertos desaparecidos con un narcogobierno. Eso es asociarse con EE.UU.

Después de 1945, EE.UU. recompensó la ayuda de Brasil contra los nazis, algo que se tradujo en un importante intercambio comercial. En cambio, los países que no se unieron contra el Eje afrontaron años de sanciones. Según Carlos Escudé, "EE.UU. puede dictar los destinos de todo el continente y de cómo se distribuye el poder y el desarrollo económico en ese continente". "Para Argentina durante la guerra y la posguerra fueron todas las sanciones, mientras que hasta que terminó la guerra para Brasil fueron todos los premios", agrega.

Por su parte, Felipe Pigna observa con el paso del tiempo que no gozar de la confianza de EE.UU. es sinónimo de dignidad en los vínculos entre Washington y Buenos Aires. "Argentina ha sido uno de los países menos confiables para EE.UU., y eso es algo de lo que nos tenemos que sentir orgullosos", cree.

Más allá de las consecuencias negativas, Argentina supo salir adelante tras la posguerra. La industria local creció desde la década de los 60 y se lograron recomponer muchas relaciones. Sin embargo, hoy se sigue discutiendo qué habría sucedido si se hubiera cooperado fuertemente con los aliados.

A 70 años del final de la Segunda Guerra Mundial, Argentina tiene opiniones encontradas en relación a la posición del país durante el conflicto. Mientras muchos sostienen que habría que haber luchado activamente contra los nazis, lo cierto es que la neutralidad de esta nación fue consecuente con la postura tomada en la Primera Guerra Mundial y durante la Guerra Civil Española.

viernes, 1 de mayo de 2015

¿Cuáles son las diferencias entre los desfiles militares rusos y los occidentales?

El famoso desfile a nivel internacional realizado el 9 de mayo en Rusia, conocido como el Desfile de la Victoria, tiene varias diferencias que lo hacen sumamente peculiar en comparación a occidente; enterate de las diferencias entre los desfiles en el siguiente vídeo.


Rosoboronexport restaura seis bombarderos de la Segunda Guerra Mundial en vísperas de la conmemoración de la victoria sobre la Alemania nazi


En vísperas de la celebración del 70 aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria, término con que los soviéticos bautizaron a la guerra contra la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, la exportadora de armamentos ruso Rosoboronexport, asumió la restauración de seis históricos bombarderos. Se trata de cuatro soviéticos, el bombardero de gran alcance DB-3, el táctico de gran velocidad SB, el de ataque en picado Pe-2 y el de primera línea Tu-2, así como dos bombarderos norteamericanos B-25 y A-20 suministrados a la URSS en el marco del programa de préstamo y arriendo.

Los aparatos se exiben que se exhiben en el Museo Central de la Fuerza Aérea sito en el poblado de Mónino a 30 km de Moscú. “En Mónino se ubica una colección única del material aeronáutico que demuestra claramente todas las etapas de desarrollo de la escuela rusa de construcción de aviones la cual, con razón, se considera como una de las mejores del mundo. Aquí están reunidas cerca de 200 aeronaves, las experimentales inclusive, al igual que las que se quedaron a salvo en un solo ejemplar, y es por eso que nos es grato hacer el aporte a la causa de conservación del patrimonio que tiene alcance mundial”, – señaló Anatoly Isaikin, director general de la sociedad anónima “Rosoboronexport”.

DB-3 – Fue el primer bombardero de gran alcance soviético diseñado bajo la dirección de Serguéi Ilyushin. Su producción en serie comenzó en el año 1936, en total fueron fabricadas 6735 aeronaves de todas las modificaciones, incluyendo DB-3F (Ilyushin Il-4). Volando precisamente en los DB-3, los pilotos de la aviación de la Flota del Báltico, en composición de 15 tripulaciones, realizaron el primer bombardeo de la ciudad de Berlín en la noche del 8 de agosto de 1941.

SB (ANT-40) – Es el primer bombardero táctico de gran velocidad soviético, concebido por la Oficina de Diseño encabezada por Andréi Túpolev. Su producción fue iniciada en el año 1934, en total fueron fabricadas 6.831 aeronaves de distintas modificaciones. Los bombarderos SB también participaron en la Guerra Civil Española, en la Batalla de Jaljin Gol y en la Guerra de Invierno, entre la URSS y Finlandia.


Pe-2 – Fue el bombardero de ataque en picado de primera línea soviético, producido en masa durante la Gran Guerra Patria. Fue diseñado bajo la dirección de Vladímir Petlyakov. Su fabricación en serie empezó en el año 1940, en total fueron producidas 11400 aeronaves. El mayor general Iván Polbin, dos veces Héroe de la Unión Soviética, inventó para los Pe-2 una maniobra táctica de gran eficiencia, denominada posteriormente “molinete de Polbin”. Cuando un grupo de 9 aviones se aproximaba al blanco, los bombarderos formaban un círculo cerrado, cayendo en picado por turno para atacar el blanco al tiempo que se cubrían uno al otro. Este procedimiento posibilitaba mantener el fuego continuo sobre los objetivos de pequeño tamaño y bien protegidos.


Tu-2 – Este avión soviético, por el conjunto de prestaciones táctico-técnicas, fue reconocido como el mejor bombardero de primera línea de la época de la Gran Guerra Patria. Diseñada bajo la dirección de Andréi Túpolev, la aeronave se produjo (con una interrupción) a partir del año 1942. Debido a las dificultades de los tiempos bélicos, hasta el final de la guerra no se fabricaron sino 800 bombarderos, mientras que en el período de postguerra se produjeron 2.527 aparatos más. Con base en el Tu-2, fue construido posteriormente el Tu-12, primer bombardero soviético propulsado por reactores.


En el futuro, Rosoboronexport informa seguirá ayudando al museo. Con los recursos de la compañía en el año 2015 serán restaurados el primer avión soviético hecho todo de metal ANT-2, el avión de transporte militar Li-2, que fue fabricado con base en la aeronave norteamericana Douglas DC-3, los aviones de caza Yak-17, MiG-21 BIS y también el caza británico Sopwith Triplane, que fue entregado a Rusia en mayo de 1917 para lpruebas y evaluación, siendo uno de los dos aparatos conservados en el mundo hasta hoy día (el segundo se halla en el Museo de la Real Fuerza Aérea Británica de Londres).

Fotografías:
·DB-3 
·Pe-2 
·SB (ANT-40) 
·Tu-2

miércoles, 22 de abril de 2015

La Marina de la URSS en la Gran Guerra Patria.



Lo más característico de la actuación de la Marina soviética durante la Segunda Guerra Mundial es que su principal enemigo no fue la flota alemana, sino sus tropas terrestres y aéreas.



Las operaciones principales de la Armada soviética consistían en brindar ayuda, tanto aérea como mediante fuego de artillería, a las tropas de tierra en labores de defensa y ofensiva. Durante la guerra el 85 por ciento de las municiones de artillería naval fue empleado contra objetivos costeros y hasta el 40 por ciento de las incursiones de la aviación naval se hizo para atacar las fuerzas de tierra de la Alemania nazi y sus aliados.

Quizá la única excepción fue la Flota del Norte, la más débil de las cuatro flotas soviéticas de la época, cuyo objetivo principal se redujo a defender (en su zona de responsabilidad) los convoyes de aliados que se dirigían a la URSS cargados con material bélico.


El destino de la Gran Guerra Patria se decidió en encarnizados combates en tierra, por lo que los planes para la flota y sus acciones a menudo se subordinaron a los intereses de grupos de tropas de tierra en las zonas costeras.

Hay otro elemento no menos importante: durante el conficto bélico la Marina envió a más de 400.000 de sus hombres para luchar en el frente en calidad de infantes de marina.

En un principio se convirtieron en unidades de defensa de las bases navales soviéticas y de las ciudades más importantes (como Leningrado), pero en el segundo año de la guerra se les dio un verdadero sentido naval, al usarlos en operaciones anfibias en ríos y en el mar Negro.




En ciudades claves como Odesa, o el puerto de Sebastopol, la principal base soviética en el mar Negro, la recién creada infantería de la Marina soviética demostró una dedicación en el combate ejemplar, incluso para los estándares del Ejército Rojo, demostrando valentía e iniciativa excepcionales. Ello le hizo ganarse el sobrenombre de 'la muerte negra' gracias en parte al color del uniforme de marineros con los que fueron inicialmente a la batalla. Estos marineros participaron en numerosas batallas, como las de Sebastopol, Moscú y Stalingrado.


Buques de guerra soviéticos más modernos de la época

Destructores del proyecto 7 (tipo Gnevni)




El principal buque de guerra ligero de la Marina de Guerra de la URSS durante la Gran Guerra Patria fue ampliamente usado en todas las flotas soviéticas. Este tipo de destructores fue además bautizado como la 'serie de Stalin', puesto que su construcción empezó en la segunda mitad de la década de 1930.

Sin embargo, debido a que en su diseño se introdujeron numerosos cambios durante la propia producción, el ambicioso programa de la 'Gran Flota' no cumplió con el cronograma previsto.

Al inicio de la guerra la Marina Soviética contaba con tan solo 22 destructores operativos de este tipo.

Se usaba en distintas misiones: escolta de convoyes, lucha contra submarinos, apoyo de artillería en operaciones de desembarco y evacuación de heridos, tropas y habitantes civiles de bases navales y litorales.

Este destructor fue uno de los más fabricados en la historia de la flota rusa y soviética.

Cruceros ligeros clase Kírov del proyecto 26


Cruceros soviéticos ligeros, construidos en astilleros a mediados de la década de 1930 con colaboración de especialistas italianos y según el diseño italiano. La cabeza de serie, el crucero Kirov, participó activamente en la defensa de Leningrado, siendo sus cañones de 180 milímetros un apoyo muy importante para las tropas que defendían la ciudad.

En definitiva, fueron construidos los siguientes cruceros de los proyectos 26 y 26-bis (modernizado): Kirov (puesto a flote en 1936), Voroshílov (1937), Maxim Gorki (1938), Molotov (1939), Kalinin (1942), Kaganóvich (1944).

En general, los cruceros de los tipos 26 y 26-bis demostraron sus buenas características durante las acciones bélicas llevadas a cabo entre 1941 y 1944 a pesar de que no tuvieron que enfrentarse a los cruceros adversarios.

Fuente: Actualidad.rt.com

viernes, 17 de abril de 2015

Conozca a la francotiradora soviética que mató más de 300 alemanes en la II Guerra Mundial




Con tan solo 25 años, Ludmila Pavlichenko pisó la línea de fuego como soldado del Ejército Rojo para combatir contra los nazis en el Frente Oriental de la Segunda Guerra Mundial. Está considerada como una de los mejores francotiradores de la historia merced a 309 muertes confirmadas a sus espaldas.


Ludmila Pavlichenko (12 de julio de 1916-10 de octubre de 1974) es una de las francotiradoras más famosas de la historia bélica mundial, con un total de 309 muertes confirmadas, incluyendo a 36 francotiradores enemigos, durante la Segunda Guerra Mundial.

Oriunda de la localidad ucraniana de Belaya Tserkov, se trasladó a la edad de 14 años con su familia a la ciudad de Kiev, donde comenzó a trabajar en un arsenal soviético. Apuntada al club de tiro de dicha fábrica, pronto destacó por sus dotes y habilidades como francotiradora. En junio del año 1941, cuando estaba estudiando historia en la Universidad de Kiev, la Alemania nazi comenzó la guerra contra la Unión Soviética en el marco de la Operación Barbarroja, momento en el que Ludmila decide alistarse en el Ejército Rojo y empuñar un rifle.


Pese a las reticencias iniciales de los reclutadores que querían enrolarla en el cuerpo de enfermeras, entró a formar parte de la 25ª División de Infantería, llegando a ser una de las 2.000 francotiradoras soviéticas, de las cuales sólo unas 500 sobrevivieron a la guerra. Usando un rifle de cerrojo Mosin-Nagant soviético, Ludmila luchó en Odesa, donde se adjudicó 187 bajas enemigas y en el cerco de Sebastopol (Crimea).

En junio de 1942 fue herida por fuego de mortero tras lo que fue retirada del frente, dada su condición de heroína y enviada a Canadá y EE.UU., convirtiéndose en el primer ciudadano soviético en ser recibido por un presidente estadounidense (Franklin Roosevelt). Realizó numerosas apariciones y discursos a lo largo de importantes instituciones de ambos países.

Tras ello se dedicó a entrenar a cientos de francotiradores soviéticos antes del fin de la guerra y en 1943 recibió la Estrella de Oro de la condecoración de Héroe de la Unión Soviética. 

Recientemente se estrenaba en los cines, tanto de Moscú como de Kiev, una película, bajo el título de 'La batalla de Sebastopol' acerca de los logros de esta histórica francotiradora soviética.

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jueves, 9 de abril de 2015

'El arco de Kursk', la última oportunidad del III Reich




Después de la terrible derrota Alemana en Stalingrado, el Alto Mando Alemán aguardó al verano de 1943 para lanzar una nueva ofensiva, la cual les daría de nuevo el mando en el este.

Fechas: Ofensiva alemana: 5 - 16 de julio de 1943; contraofensiva soviética: 12 de julio - 23 de agosto de 1943.

Lugar: región de Kursk, Unión Soviética

Resultado: Decisiva victoria soviética y retroceso total de las tropas alemanas en la zona

Comandantes:

Alemania: Erich von Manstein, Günther von Kluge, Hermann Hoth, Walther Model, Robert Ritter von Greim.

URSS: Georgui Zhukov, Konstantin Rokossovski, Nikolai Vatutin, Aleksander Vasilevski, Iván Kónev.

Antecedentes: Las regiones de Oriol, Kursk y Bélgorod centraron la atención de los jefes militares nazis. Esta zona conformaba la parte saliente del frente soviético, de unos 150 kilómetros de largo y unos 200 de ancho que los alemanes solían llamar ‘el balcón de Kursk’, y que preocupaba mucho a los enemigos del Ejército Rojo.

Valiéndose de esta parte saliente, las tropas soviéticas podían atacar el punto donde se juntaban los ejércitos Centro y Sur y romper el frente penetrando en las regiones centrales de Ucrania. Al mismo tiempo, los estrategas de Hitler no podían evitar caer en la tentación de atacar a los destacamentos rusos del Norte y del Sur en la base del “balcón de Kursk” para sitiar y aniquilar a un numeroso grupo de tropas soviéticas que se encontraba allí. A la operación se le dio el nombre de ‘Ciudadela’.
Fuerzas en combate

Wehrmacht: 900.000 hombres; 2.928 tanques; 9.966 cañones y morteros;

Luftwaffe: 2.110 aviones

Ejército Rojo: 1.300.000 hombres + 600.000 en reserva ; 3.400 tanques + 1.500 en reserva; 25.000 cañones y morteros;

La Fuerza Aérea Soviética: 2.700 aviones


En la región de la operación estaban concentradas 50 divisiones de la Wehrmacht, cerca de 3.000 tanques (la mitad de todos los que estaban en disposición de los nazis en aquel momento) y cerca de 2.000 aviones. El cuerpo de élite de tanques de las SS, incluidas las famosas divisiones ‘Reich’, ‘Grossdeutschland’, ‘Adolf Hitler’ y ‘Totenkopf’, estaba destinado a ser la principal unidad de choque de la operación. Por primera vez se planeaba usar a gran escala los nuevos tanques alemanes Tiger y los nuevos aviones de caza Focke-Wulf 190.

Alemania tuvo que emplear todas sus fuerzas en prepararse para la ofensiva de verano. Se realizó una movilización total. La industria militar estaba operando a plena capacidad.

Los agentes de la inteligencia soviética y británica consiguieron descubrir los planes de Hitler, lo que permitió llevar a cabo los trabajos preparativos a gran escala y concentrar las fuerzas. En tres meses se construyeron ocho líneas de defensa con trincheras, alambradas y campos minados.

La estrategia de ambos bandos


Al Alto Mando del Ejército Rojo le llevó un tiempo determinar la táctica a emplear en la operación militar. Finalmente, optaron por seguir el criterio de Zhúkov y Vasilevski, que insistían en que primero había que agotar las fuerzas del enemigo durante la defensa, antes de emprender la contraofensiva.

En el transcurso de la guerra hasta aquel momento, las tropas soviéticas no habían podido bloquear ni una sola vez el ataque de los tanques del enemigo apoyado por la aviación en la primera línea de la defensa. Esta vez tenían que conseguirlo para evitar la derrota y que un millón de soldados rusos se vieran cercados, lo que en aquel momento sería una catástrofe para la URSS. Ambas partes apostaron mucho por esta operación.

Desarrollo de las operaciones

Al amanecer del 5 de julio de 1942 los alemanes atacaron a las tropas soviéticas al mismo tiempo por el Sur y por el Norte. El Gran Cuartel General ruso sabía la hora exacta del inicio de la operación cinco días antes de la batalla. Por lo tanto la ofensiva de la Wehrmacht no se desarrolló de acuerdo con el plan previsto por los alemanes. Las divisiones nazis que avanzaban para ocupar las posiciones fueron atacadas por la artillería rusa y sufrieron pérdidas. Sin embargo, no se logró detener la ofensiva: los Tiger seguían haciendo brechas en las fortificaciones soviéticas. Los tanques alemanes, que tenían cañones más potentes con capacidad para alcanzar distancias más largas, rompían el blindaje de los carros de combate rusos sin sufrir daños.




La primera semana de la batalla era la prueba más dura. No se logró detener al enemigo en la primera, ni tampoco en la segunda línea de defensa. La situación era casi crítica.


De los recuerdos de M. Abdulin (‘160 páginas del diario de un soldado’):


“Nunca, ni antes ni después de esta batalla, vi tal cantidad de artillería. Los jefes de las divisiones de artillería de diferente calibre tardaban en encontrar la posición de fuego ya que tenían que tener en cuenta la posición de las divisiones vecinas y no molestarles durante el ataque. ¡Los artilleros no cabían en el campo de batalla!

El estruendo de cañones no paraba ni un solo minuto desde la mañana y hasta la noche. A causa del hollín, nosotros, la infantería, parecíamos unos fogoneros echando sin cesar carbón al fogón, en medio del humo de los tanques incendiados, las explosiones de proyectiles, el fuego de todo tipo de armas... Brillaban el blanco de los ojos y los dientes... Cada uno, cubierto de sudor, hacía su trabajo en su trinchera, en su metro cuadrado de tierra, como en un taller gigante, sin miedo ya, abandonándose a las manos del destino: me matan o no me matan. En una batalla tan feroz es imposible preservarse, y las manos hacían lo necesario casi automáticamente".


Al retroceder los nazis, volvieron a atacar nuestras posiciones con mayor fuerza, pero sin éxito. ¿Cuántas veces al día? Unos en contra de los otros. ¿Quién va a poder con quién? Chocaron dos potencias, dos fuerzas.


En el cielo también durante todo el día hay combates aéreos. Caen miles de pedazos de proyectiles y balas. Aquí mismo cada dos por tres aterrizan los pilotos nazis y los nuestros. Muchas veces hemos visto como los pilotos continúan la lucha disparándose los unos a los otros con pistolas mientras están descendiendo a tierra. Hay que ayudar pero ¿cómo? Si nuestros paracaídas tuvieran una estrella pintada o fueran todos del mismo color”.


Los alemanes lograron introducir una cuña en el frente soviético e incluso sitiar a varias unidades militares. El 8 de julio, a causa del anticipado y mal preparado intento de emprender una contraofensiva, algunas unidades de tanques perdieron hasta el 90% de los carros de combate (en total, cerca de 340 tanques), los soldados estaban agotados. El enemigo no sólo no fue detenido, sino que seguía avanzando. Sólo cuatro días después, gracias a los enormes esfuerzos de las tropas rusas, se logró mejorar la situación en esta parte del frente.




Batalla de Prójorovka

El 12 de julio, cerca de la estación ferroviaria de Prójorovka tuvo lugar la batalla que se recoge en todos los manuales de historia como la mayor batalla de tanques de la Segunda Guerra Mundial. En realidad lo que sucedió en Prójorovka no era muy diferente a los días anteriores de lucha feroz. En el transcurso de una semana ‘las batallas de Prójorovka’ tenían lugar casi a diario en el flanco sur del ‘arco de Kursk’. La importancia que más tarde le dieron a esta batalla en concreto se debe a una coincidencia de circunstancias y a una serie de falsedades históricas.

La batalla de Prójorovka se desarrollaba según el plan del combate del 8 de julio. Por lo visto, los jefes del Frente de Vorónezh no sacaron conclusiones de los acontecimientos anteriores. Esta fue la causa principal de las enormes pérdidas sufridas por las tropas soviéticas el 12 de julio.Teniendo el doble de tanques que los nazis, el Ejército Rojo no pudo obtener una victoria incondicional.

A pesar de las pérdidas suyas, también muy altas, los alemanes seguían con capacidad combativa. Las batallas cerca de Prójorovka duraron hasta el 16 de julio. Uno de los participantes de aquellos acontecimientos recuerda:

 “Los nazis necesitan la victoria. Están esforzándose mucho y luchan hasta el último suspiro. Ya empiezo a pensar que cada uno de los fascistas tiene una o dos vidas de reserva. Lo nuestro está claro. Estamos luchando por lo nuestro, en nuestra tierra. ¿Pero por qué los nazis están dispuestos a morir tan fácil? Están muriendo pero vuelven a atacar una y otra vez. Los quemamos, los aplastamos, los volcamos, pero regresan. El Sol se ha vuelto negro en el cielo, el humo de los tanques volcados en llamas quema los pulmones, el metal se está deformando por el fuego y por las explosiones...”.

Al final, los alemanes retrocedieron, pero no por ser derrotados claramente, sino por la imposibilidad de hacerse con el saliente ocupado por las tropas soviéticas. El Ejército Rojo estaba agotado y no pudo iniciar de manera inmediata la persecusión del enemigo.


Durante las tres semanas de batallas en el flanco sur del “arco de Kursk” las pérdidas rusas en muertos y heridos llegaron a más de 185.000 personas. Mientras tanto, el ejército alemán Sur perdió a cerca de 35.000 efectivos. En total, la parte rusa perdió a unas 178.000 personas, mientras que Alemania sufrió 57.000 bajas mortales. (según otros datos existentes, cerca de 200.000).

Contraofensiva soviética

Tras una corta tregua, el Ejército Rojo inició una contraofensiva, como resultado de la cual a principios de agosto fueron liberadas las ciudades de Oriol (‘Operación Kutúzov’) y de Bélgorod (‘Operación Rumiánzev’).

Importancia para el Ejército Rojo

La batalla de Kursk supuso una seria prueba para los soldados soviéticos. Según los documentos secretos revelados recientemente y las últimas investigaciones, la victoria de la URSS no fue tan brillante y evidente. Ha sido una operación militar duradera y extenuante en resultado de la cual la URSS obtuvo la supremacía estratégica. Hasta el día de hoy la valoración de aquella batalla entre los historiadores militares no es unívoca, pero Rusia salió ganadora en aquella guerra.


No se puede echar la culpa por los fracasos del Ejército Rojo sólo a los jefes militares. En el año 1943 la Wehrmacht representaba una perfecta máquina de guerra, mientras que la mayoría de los jefes militares rusos no tenía suficiente experiencia por aquel entonces. Todos, desde los soldados hasta los generales, combatían como podían, cometiendo errores que a menudo se corregían a costa de mucha sangre derramada, gracias al enorme coraje de los soldados soviéticos.
Importancia histórica

La batalla del ‘arco de Kursk’ cambió el rumbo de la guerra. Los vencidos tuvieron que reconocerlo. Más tarde el mariscal de campo Erich von Manstein, el diseñador y jefe de la ‘Operación Ciudadela’, escribió: “Esta operación ha sido el último intento de conservar nuestra iniciativa en el Este. Tras el fracaso de la misma la iniciativa definitivamente pasó a manos de la parte soviética. Por lo tanto, la ‘Operación Ciudadela’ es un punto clave y decisivo de la guerra en el frente del Este”.

Fuente: actualidad.rt.com

Los tanques más conocidos de la URSS durante la Gran Guerra Patria.



Abajo les presentamos algunos de los tanques soviéticos que pelearon en la Gran Guerra Patria (Segunda Guerra Mundial como es llamada en Rusia) : desde los que 'iniciaron' la guerra hasta los que entraron en Berlin en 1945.


BT-7


Tanque ligero con coraza antibalas. Tercero de la familia de los tanques rápidos (de ahí sus siglas, en ruso BT proviene de 'tanque rápido'). Podía avanzar sobre orugas o pasarse a una configuración sobre ruedas en apenas 30 minutos.




El primero de la serie, el BT-2, fue desarrollado a partir del modelo del ingeniero estadounidense J. Walter Christie, por lo cual con frecuencia los alemanes lo llamaban el 'Christie ruso'. Antes de la Segunda Guerra Mundial este tanque (en distintas configuraciones) fue usado durante la guerra civil española y después en conflictos entre la Unión Soviética y Japón en el Lejano Oriente y en la 'Guerra de Invierno' contra Finlandia.

El principal concepto del tanque fue su asombrosa maniobrabilidad y velocidad (52 Km/h en orugas y 72 km/h en ruedas). Otra ventaja, pese a su débil blindaje antibalas, fue su relativamente potente y eficaz cañón de 45 mm (en los modelos BT-5 y BT-7).

Entre sus desventajas se cuentan su falta de medios de comunicación, su necesidad de usar solo gasolina de alto octanaje (lo que lo hacía más inflamable) y su débil chasis, muy poco adaptable para las condiciones geográficas rusas.

Tras la pérdida de casi todos los tanques en el primer año de la guerra, este modelo fue reemplazado por dos nuevos tipos de tanques ligeros: T-60 y T-70, mejor adaptados para las condiciones del teatro de operaciones ruso, menos exigentes en cuanto a combustible y más fáciles de fabricar.

El último uso de estos carros de combate (de aquellos que se encontraban en la frontera ruso-japonesa) fue contra el ejército japonés en la campaña de 1945.

T-34-76 (modificación dotada de cañón de 76 mm).



Este fenómeno ocupa el primer puesto en el ranking de diez mejores tanques del siglo XX, elaborado por el canal de televisión Military Channel en 2007 a partir de encuestas de tanquistas y expertos británicos y estadounidenses. Este carro de combate combinaba altísimas características de potencia de fuego, seguridad y maniobrabilidad, así como facilidad de producción.

Los soldados alemanes experimentaron un verdadero 'shock' y horror cuando vieron que los proyectiles 'perforantes' de sus cañones antitanque de 37 y 50 mm de calibre rebotaban en la gruesa armadura del tanque medio soviético T-34 y el pesado KV.

Con su blindaje de 45-60 mm de espesor, el T-34 de 28 toneladas de peso y potente cañón de 76,2 mm, anchas orugas y motor diésel, era capaz de alcanzar una velocidad de 50 k/hora maniobrando en el barro sin atascarse.

Sin duda, el tanque soviético más emblemático del siglo pasado. Era un carro de combate medio, desarrollado a finales de la década de 1930. Fue ideado como el principal tanque de las tropas acorazadas soviéticas y el primer tanque medio soviético con blindaje antiproyectiles. Fue además el tanque más fabricado de la Segunda Guerra Mundial y, hasta el lanzamiento en serie de la 'Pantera' alemana en la segunda mitad de la guerra, era el más potente y mejor tanque medio del frente del Este.

Estaba dotado de un cañón de 76 mm —suficiente para destruir cualquier carro de combate alemán de aquel entonces— y dos ametralladoras DT. Poseía innumerables ventajas en cuanto a sus prestaciones, combinando sencillez de su diseño y fabricación (para lo cual fueron desarrolladas tecnologías especiales, sobre todo en la soldadura), altísimas condiciones todoterreno y maniobrabilidad, fiabilidad de su chasis y alto nivel de reparabilidad.

Hasta el 22 de junio de 1941, el Ejército Soviético recibió 1.066 tanques de este tipo, la mayor parte de los cuales se perdió en los primeros meses de la guerra aunque sus bajas en el combate fueron muy reducidas. Después de la batalla de Moscú, el T-34 llegó a ser el principal carro de combate del Ejército Rojo.

En este tanque combatió el 'as' tanquista soviético que mayor cantidad de tanques enemigos abatió: el teniente D. Lavrinenko. Del 6 de octubre al 18 de diciembre de 1941, fecha en que murió en combate, participó en 28 batallas y consiguió abatir a 52 tanques alemanes.

Pese a que durante la guerra se desarrollaron y presentadon a Stalin tipos de tanques medios de mejores prestaciones, el bajo costo de producción del T-34 y las posibilidades de modificación que ofrecía, casi sin tener que reducir la productividad (que en los casos de los más avanzados tanques alemanes, Tigre y Pantera, era varias veces más baja, a pesar de su evidente superioridad de prestaciones), no cambiaron el punto de vista del Comandante en Jefe, que apostó por la superioridad numérica de las tropas acorazadas soviéticas.

Este tanque es el símbolo más reconocible y el más famoso tanque sovíetico de la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día existen tan solo unos diez tanques de este tipo, en sus distintas versiones. Todos se exponen en diferentes museos.

T-34-85, (es decir dotado del cañón de 85 mm.)



Versión más avanzada del T-34, dotada de un canón largo de 85 mm., torreta y chasis modificados y otras mejoras de diseño. En 1943, a raíz del uso masivo de los nuevos tipos de tanques alemanes Tigre y Pantera —de blindaje muy grueso—, la eficacia del cañón F-34 de 76 mm. resultó ser insuficiente contra esos monstruos.

Durante el mayor enfrentamiento de tropas blindadas de la Gran Guerra Patria, la gran batalla de Kursk, conocida también como la 'Operación Zitadelle' (Ciudadela), se pudo detener la ofensiva alemana sólo mediante enormes bajas de las tropas de tanques soviéticas, cuyo núcleo de entonces eran los T-34-76. Curiosamente, las tropas blindadas nazis sufrieron la mayor cantidad de bajas no por el fuego de los tanques rusos, sino por parte de la artillería antitanques, minas, etc.

El desarrollo de la nueva modificación del principal carro de combate soviético fue realizado para finales de 1943; su producción en serie empezó en enero de 1944 y en el otoño de 1944 esta versión de T-34 ya llegó a constituir el grueso de las tropas acorazadas de la URSS. Fue el tanque más numeroso del Ejército de tierra soviético hasta mediados de la década de 1950.

Aunque se mantenía en almacenes de guerra, fue oficialmente retirado del Ejército solo en 1993. Sin embargo, hasta la fecha sigue formando parte de algunos ejércitos del mundo.

Según la clasificación de 'Top Ten Tanks', hecha a partir de una encuesta realizada por el canal de televisión Military Channel entre expertos y militares británicos y estadounidenses, el tanque soviético T-34 fue el mejor tanque del siglo XX. Sobre todo, fueron muy altamente valoradas características como la potencia de fuego, protección, versatilidad y facilidad de fabricación.

KV-1, KV-2 (Klim Voroshílov)





Tanque pesado soviético y uno de los principales carros de combate durante los dos primeros años de la guerra. Fue desarrollado en la oficina de diseños de la planta Kirov, en Leningrado. En el momento del inicio de su fabricación en serie fue uno de los mejores tanques pesados del mundo y un modelo de tanque revolucionario, de nueva generación. La tarjeta de presentación de estas máquinas fue su protección de hasta 75 mm en el frontal, lo cual las hacía invulnerables para los cañones antitanques de la época, todo ello a expensas de la velocidad.

Tras sus primeros encuentros con los KV, los tanquistas alemanes (y no solo ellos) quedaron absolutamente en choque, puesto que este tanque no podía ser dañado por ningún cañón alemán (con blindaje frontal de 75 mm), excepto un cañón antiaéreo de 88 mm. (por cierto muy grande y notable en el campo de combate). Los alemanes incluso apodaban al KV “el espectro”, puesto que los proyectiles del cañón antitanque alemán de 37 mm., el más usado, no dejaba huella alguna en su coraza.

El desarrollo de este carro de combate empezó en 1938. Según el concurso anunciado por el Ministerio de Defensa de la URSS, el nuevo tanque pesado iba a reemplazar al obsoleto T-35, de cinco torretas y sin blindaje antiproyectiles. Tras las pruebas en combate, efectuadas durante la guerra contra Finlandia en 1939–1940, el prototipo de KV-1 quedó como ganador demostrando su invulnerabilidad ante la artillería antitanques de las fortificaciones finlandesas. Pero, además se reveló que para destruir las fortificaciones del campo la potencia del cañón de 76 mm. era insuficiente, por lo cual fue desarrollada la nueva versión de KV, el KV-2, dotada de un obús de 152 mm.

No obstante sus evidentes ventajas, el nuevo carro de combate tenía sus sustanciales puntos flojos debido a su diseño “crudo”, con muchas fallas técnicas, y el acelerado comienzo de su producción. Invulnerable en el campo de combate, el tanque no era fiable en el mantenimiento y tenía muchos desperfectos mecánicos.

Lento, muy pesado (45 toneladas), de poca versatilidad y visibilidad reducida (característica también de T-34), en condiciones de retirada con frecuencia se quedaba en el camino, incluso con mínimos desperfectos (pero una vez inutilizado).
Al inicio de la guerra el Ejército Soviético disponía de unos 700 tanques Klim Voroshilov de ambos tipos (aunque fueron fabricados tan solo unos 50 KV-2).

No obstante las dificultades de retirar la planta al inicio de la guerra (La fábrica Kirov fue evacuada unas semanas antes de que Leningrado fuera rodeada y se trasladó a la Fábrica de Tractores Stalin en Cheliábinsk, que recibiría el sobrenombre de Tankograd, o ciudad de los tanques), y montarla en otro sitio, en la segunda mitad de 1942 el frente recibió más de 900 KV-1 y en 1942 ya fueron fabricados más de 2500 tanques de este tipo.

Al aparecer los primeros Tigres y Panteras alemanes, con ancha coraza y largo cañón de gran alcance de 88 mm., los KV se hicieron obsoletos y a partir de aquel momento fue su turno de sufrir fuertes bajas a manos de los tanques enemigos, los cuales prácticamente fusilaban a los indefensos KV a gran distancia.

Posteriormente los KV fueron reemplazados por los mucho más potentes IS (Iósif Stalin).

El KV-1 entró en la historia como el tanque que destruyó la mayor cantidad de carros enemigos en un combate. En agosto de 1941, en los accesos a Leningrado, al mando de este tanque el jefe de una compañía de los KV-1, primer teniente Zinovi Kolobanov, destruyó en una emboscada a 22 tanques alemanes, sufriendo 137 impactos, ninguno de los cuales pudo perforar el blindaje de su tanque.

IS-2 (Iósif Stalin)





Tanque pesado soviético, considerado el tanque más potente de la Segunda Guerra Mundial. Con este modelo fueron dotadas algunas brigadas acorazadas de guardia y regimientos de 'ruptura del frente'. Es el segundo modelo de la serie de tanques IS, su antecesor es el IS-1 y su sucesor el IS-3. Dotado de cañón de 122 mm. y dos ametralladoras, tenía un masivo blindaje.

El IS-2 entró en servicio en abril de 1944 y fue ampliamente utilizado por el Ejército Rojo durante la etapa final de la guerra. Después del fin de la Segunda Guerra Mundial siguió prestando servicio en diversos ejércitos, participando activamente en el conflicto árabe-israelí. No fue sino hasta 1995 que el tanque fue oficialmente dado de baja del parque de vehículos ruso junto al legendario T-34.

Los IS se fabricaban en serie entre 1943 a 1953 y tenían un amplio uso durante los asaltos a las ciudades. Una gran ventaja de estos carros fue su alta tasa de sobrevivencia en combate y su reparabilidad (por ejemplo, para reparar el motor de un Tigre alemán hacía falta quitar la torreta, cosa que se podía hacer solo en condiciones de taller). Quizá la única desventaja de este modelo fue su munición de carga separada, por lo que la cadencia se veía muy afectada.


Y por último...

"Durante el ataque, nos tropezamos con un tanque ligero ruso T-26, de inmediato disparamos de un cañón de 37mm. Cuando empezamos a acercarnos, un soldado ruso se asomó por la escotilla y abrió fuego de pistola contra nosotros. Pronto quedó claro que el que disparaba no tenía piernas, las había perdido cuando el tanque fue destruido. ¡Y a pesar de eso nos disparó con una pistola!" (Hoffmann von Waldau, general mayor, jefe del Estado Mayor del comando Luftwaffe, nota de su diario del 31 de junio 1941).

"En el interior del tanque estaban los cuerpos de la valiente tripulación, que solamente había resultado herida [en los anteriores ataques]. Profundamente consternados por este heroísmo, los enterramos con honores militares. Lucharon hasta el último suspiro, pero fue solo un pequeño drama de la gran guerra" (Erhard Raus, coronel, comandante de la agrupación Raus sobre los tripulantes de un tanque KV-1). La tripulación total del tanque eran cuatro soldados soviéticos, pero pudieron bloquear un camino y dificultar el avance del grupo de batalla Raus (la mitad de la división aproximadamente) durante dos días, 24 y 25 de junio de 1941.

¿Que podríamos mejorar?

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