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sábado, 23 de julio de 2016

Por qué EE.UU. y todo el mundo teme a los 'asesinos de portaaviones' rusos.



Puede que sean viejos, pero están recibiendo una importante "cirugía estética", y esto "es un gran problema", advierte el analista Robert Farley.

Los cruceros de propulsión nuclear del proyecto 1144 Orlán -los buques más potentes de la Armada rusa- "pueden poner en peligro los activos de EE.UU., y también proporcionar una plataforma impresionante y prestigiosa para la exhibición del poderío naval de Rusia", estima el analista Robert Farley en su nuevo artículo para 'The National Interest', donde explica "por qué EE.UU. (y todo el mundo) aún teme a los letales cruceros de batalla de Rusia".

Los 'asesinos de portaaviones' —la URSS concibió esta clase de naves para actuar contra grupos de ataque de portaaviones estadounidenses— "ahora juegan un papel diferente: mostrar la bandera y asegurarse de que el mundo tenga en mente el poderío naval ruso", señala el autor del artículo.

Pasado

El analista recuerda que en la década de 1970, la Unión Soviética "lanzó un proyecto para hacer lo que ninguna Armada había hecho en décadas": construir un buque de guerra de superficie comparable en tamaño a los de la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

Originalmente, el proyecto 1144 Orlán fue ideado como cruceros antisubmarinos de propulsión nuclear, diseñados para cazar submarinos de misiles estadounidenses, o bien para proteger a los 'bastiones' nucleares soviéticos de lanchas de ataque estadounidenses y británicas.


Sin embargo, prosigue Farley, las mejoras en la tecnología de misiles, combinadas con la creciente amenaza que representaban los buques de superficie y sobre todo los portaaviones estadounidenses, hicieron a la URSS pensar en un buque que combinara las capacidades de guerra de superficie y guerra antisubmarina.

Según el experto, estos cruceros servían también a otro propósito estratégico: demostrar el poderío y el prestigio soviético.

Presente

Actualmente, de los cuatro cruceros portamisiles de propulsión nuclear del proyecto 1144 Orlán solo está en funcionamiento el Piotr Veliki. Sin embargo, destaca Farley, la Armada rusa hace de él un uso activo, "mostrando la bandera en todo el mundo" y "demostrando la importancia que sigue teniendo el poderío marítimo de Rusia".


Piotr Veliki tendrá la misma actualización después de que su gemelo entre en servicio en el 2018.En 2015, Rusia comenzó la modernización "profunda" de otro de los cuatro buques, el crucero Admiral Najímov. "Najímov recibirá importantes mejoras en los radares y electrónica, así como la adición de un sistema de lanzamiento vertical para reemplazar su gama existente de misiles superficie-superficie", lo que lo convertirá en una unidad "mucho más moderna y capaz", señala el analista.
Futuro

Los buques del proyecto 1144 Orlán "han cumplido y siguen cumpliendo un papel muy real para el poderío naval ruso".

"Pueden poner en peligro los activos de EE.UU., y también proporcionar una plataforma impresionante y de prestigio para la exhibición del valor marítimo" del país.


Por otro lado, indica Farley, "demuestran que el modelo del buque de gran superficie que pasó de moda al final de la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, puede resultar en una formidable colección de armas, dependiendo de la configuración de esos sistemas".

"Asumiendo que las actualizaciones de Najimov y Piotr Veliki siguen adelante, podemos pronosticar que seguiremos viendo estos buques en servicio de Rusia durante décadas", concluye el experto.

jueves, 8 de octubre de 2015

EE.UU. reconoce que la aviación rusa de largo alcance es "cualitativamente mejor que la soviética"



Los nuevos misiles de crucero rusos representan "un gran desafío" para la Defensa de Estados Unidos, ya que permiten a los aviones de largo alcance golpear objetivos del país norteamericano sin abandonar el espacio aéreo de Rusia, declaró este miércoles el almirante William Gortney, jefe del Mando Norteamericano de Defensa Aérea (NORAD, por sus siglas en inglés).



El almirante William Gortney, sostiene que la aviación de largo alcance de Rusia es "cualitativamente mejor que la soviética" y que la interceptación de misiles rusos es mucho más difícil ahora, informa RIA Novosti.

"Los misiles de crucero son muy eficaces, es muy difícil defenderse, y es un gran desafío para el NORAD", dijo Gortney, que fue piloto de combate de portaaviones estadounidenses.

"El reto al que nos enfrentamos es la aviación de largo alcance de Rusia y la amenaza de los misiles rusos de crucero desde los submarinos y plataformas submarinas y de superficie. Es un desafío, ya que durante 57 años el NORAD se ha dedicado a la defensa", comentó el almirante.

"Ellos [los rusos] despliegan misiles que son muy precisos y tienen un gran radio de acción, en la medida en que su aviación de largo alcance puede ahora no dejar el espacio aéreo ruso y utilizar ojivas ordinarias contra objetivos y elementos importantes de infraestructura de Canadá, de EE.UU. y de la costa noroeste del Pacífico (de EE.UU. y Canadá)", advirtió.

Fuente: actualidad.rt.com

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Rusia ensaya maniobras militares a gran escala con la mayor agrupación aérea desde la URSS.


Las Fuerzas Armadas rusas llevan a cabo las maniobras a gran escala Centro-2015 con objeto de entrenar y coordinar una nueva agrupación aérea que es la más numerosa desde el fin de la URSS. Los ejercicios estratégicos de las Fuerzas Armadas rusas Centro-2015 –que se han desplegado en enorme territorio – han demostrado la capacidad de tropas rusas a la hora de llevar a cabo misiones en cualquier terreno y en un entorno desconocido, ha manifestado este martes el ministro ruso de Defensa, Sergúei Shoigu, al término de las maniobras, informa RIA Novosti. La Fuerza Aérea rusa formó en el curso de los ejercicios a gran escala "Centro-2015" una agrupación integrada por 150 aviones de distintas clases, según ha informado Shoigu. 


"Durante el ejercicio, por primera vez en la historia moderna [de Rusia] ha hemos practicado la formación y uso en combate de una poderosa agrupación aérea formada por 150 aviones de ataque, bombarderos y aviones de combate", ha afirmado Shoigu en conferencia telefónica. La Fuerza Aérea rusa ha practicado ataques masivos contra objetivos en un entorno cambiante, así como el desembarco de tropas aerotransportadas, en el cual han participado 800 paracaidistas, 20 aviones de transporte Il-76 y 36 helicópteros.

Fuente: Actualidad.rt.com

miércoles, 22 de abril de 2015

La Marina de la URSS en la Gran Guerra Patria.



Lo más característico de la actuación de la Marina soviética durante la Segunda Guerra Mundial es que su principal enemigo no fue la flota alemana, sino sus tropas terrestres y aéreas.



Las operaciones principales de la Armada soviética consistían en brindar ayuda, tanto aérea como mediante fuego de artillería, a las tropas de tierra en labores de defensa y ofensiva. Durante la guerra el 85 por ciento de las municiones de artillería naval fue empleado contra objetivos costeros y hasta el 40 por ciento de las incursiones de la aviación naval se hizo para atacar las fuerzas de tierra de la Alemania nazi y sus aliados.

Quizá la única excepción fue la Flota del Norte, la más débil de las cuatro flotas soviéticas de la época, cuyo objetivo principal se redujo a defender (en su zona de responsabilidad) los convoyes de aliados que se dirigían a la URSS cargados con material bélico.


El destino de la Gran Guerra Patria se decidió en encarnizados combates en tierra, por lo que los planes para la flota y sus acciones a menudo se subordinaron a los intereses de grupos de tropas de tierra en las zonas costeras.

Hay otro elemento no menos importante: durante el conficto bélico la Marina envió a más de 400.000 de sus hombres para luchar en el frente en calidad de infantes de marina.

En un principio se convirtieron en unidades de defensa de las bases navales soviéticas y de las ciudades más importantes (como Leningrado), pero en el segundo año de la guerra se les dio un verdadero sentido naval, al usarlos en operaciones anfibias en ríos y en el mar Negro.




En ciudades claves como Odesa, o el puerto de Sebastopol, la principal base soviética en el mar Negro, la recién creada infantería de la Marina soviética demostró una dedicación en el combate ejemplar, incluso para los estándares del Ejército Rojo, demostrando valentía e iniciativa excepcionales. Ello le hizo ganarse el sobrenombre de 'la muerte negra' gracias en parte al color del uniforme de marineros con los que fueron inicialmente a la batalla. Estos marineros participaron en numerosas batallas, como las de Sebastopol, Moscú y Stalingrado.


Buques de guerra soviéticos más modernos de la época

Destructores del proyecto 7 (tipo Gnevni)




El principal buque de guerra ligero de la Marina de Guerra de la URSS durante la Gran Guerra Patria fue ampliamente usado en todas las flotas soviéticas. Este tipo de destructores fue además bautizado como la 'serie de Stalin', puesto que su construcción empezó en la segunda mitad de la década de 1930.

Sin embargo, debido a que en su diseño se introdujeron numerosos cambios durante la propia producción, el ambicioso programa de la 'Gran Flota' no cumplió con el cronograma previsto.

Al inicio de la guerra la Marina Soviética contaba con tan solo 22 destructores operativos de este tipo.

Se usaba en distintas misiones: escolta de convoyes, lucha contra submarinos, apoyo de artillería en operaciones de desembarco y evacuación de heridos, tropas y habitantes civiles de bases navales y litorales.

Este destructor fue uno de los más fabricados en la historia de la flota rusa y soviética.

Cruceros ligeros clase Kírov del proyecto 26


Cruceros soviéticos ligeros, construidos en astilleros a mediados de la década de 1930 con colaboración de especialistas italianos y según el diseño italiano. La cabeza de serie, el crucero Kirov, participó activamente en la defensa de Leningrado, siendo sus cañones de 180 milímetros un apoyo muy importante para las tropas que defendían la ciudad.

En definitiva, fueron construidos los siguientes cruceros de los proyectos 26 y 26-bis (modernizado): Kirov (puesto a flote en 1936), Voroshílov (1937), Maxim Gorki (1938), Molotov (1939), Kalinin (1942), Kaganóvich (1944).

En general, los cruceros de los tipos 26 y 26-bis demostraron sus buenas características durante las acciones bélicas llevadas a cabo entre 1941 y 1944 a pesar de que no tuvieron que enfrentarse a los cruceros adversarios.

Fuente: Actualidad.rt.com

jueves, 9 de abril de 2015

'El arco de Kursk', la última oportunidad del III Reich




Después de la terrible derrota Alemana en Stalingrado, el Alto Mando Alemán aguardó al verano de 1943 para lanzar una nueva ofensiva, la cual les daría de nuevo el mando en el este.

Fechas: Ofensiva alemana: 5 - 16 de julio de 1943; contraofensiva soviética: 12 de julio - 23 de agosto de 1943.

Lugar: región de Kursk, Unión Soviética

Resultado: Decisiva victoria soviética y retroceso total de las tropas alemanas en la zona

Comandantes:

Alemania: Erich von Manstein, Günther von Kluge, Hermann Hoth, Walther Model, Robert Ritter von Greim.

URSS: Georgui Zhukov, Konstantin Rokossovski, Nikolai Vatutin, Aleksander Vasilevski, Iván Kónev.

Antecedentes: Las regiones de Oriol, Kursk y Bélgorod centraron la atención de los jefes militares nazis. Esta zona conformaba la parte saliente del frente soviético, de unos 150 kilómetros de largo y unos 200 de ancho que los alemanes solían llamar ‘el balcón de Kursk’, y que preocupaba mucho a los enemigos del Ejército Rojo.

Valiéndose de esta parte saliente, las tropas soviéticas podían atacar el punto donde se juntaban los ejércitos Centro y Sur y romper el frente penetrando en las regiones centrales de Ucrania. Al mismo tiempo, los estrategas de Hitler no podían evitar caer en la tentación de atacar a los destacamentos rusos del Norte y del Sur en la base del “balcón de Kursk” para sitiar y aniquilar a un numeroso grupo de tropas soviéticas que se encontraba allí. A la operación se le dio el nombre de ‘Ciudadela’.
Fuerzas en combate

Wehrmacht: 900.000 hombres; 2.928 tanques; 9.966 cañones y morteros;

Luftwaffe: 2.110 aviones

Ejército Rojo: 1.300.000 hombres + 600.000 en reserva ; 3.400 tanques + 1.500 en reserva; 25.000 cañones y morteros;

La Fuerza Aérea Soviética: 2.700 aviones


En la región de la operación estaban concentradas 50 divisiones de la Wehrmacht, cerca de 3.000 tanques (la mitad de todos los que estaban en disposición de los nazis en aquel momento) y cerca de 2.000 aviones. El cuerpo de élite de tanques de las SS, incluidas las famosas divisiones ‘Reich’, ‘Grossdeutschland’, ‘Adolf Hitler’ y ‘Totenkopf’, estaba destinado a ser la principal unidad de choque de la operación. Por primera vez se planeaba usar a gran escala los nuevos tanques alemanes Tiger y los nuevos aviones de caza Focke-Wulf 190.

Alemania tuvo que emplear todas sus fuerzas en prepararse para la ofensiva de verano. Se realizó una movilización total. La industria militar estaba operando a plena capacidad.

Los agentes de la inteligencia soviética y británica consiguieron descubrir los planes de Hitler, lo que permitió llevar a cabo los trabajos preparativos a gran escala y concentrar las fuerzas. En tres meses se construyeron ocho líneas de defensa con trincheras, alambradas y campos minados.

La estrategia de ambos bandos


Al Alto Mando del Ejército Rojo le llevó un tiempo determinar la táctica a emplear en la operación militar. Finalmente, optaron por seguir el criterio de Zhúkov y Vasilevski, que insistían en que primero había que agotar las fuerzas del enemigo durante la defensa, antes de emprender la contraofensiva.

En el transcurso de la guerra hasta aquel momento, las tropas soviéticas no habían podido bloquear ni una sola vez el ataque de los tanques del enemigo apoyado por la aviación en la primera línea de la defensa. Esta vez tenían que conseguirlo para evitar la derrota y que un millón de soldados rusos se vieran cercados, lo que en aquel momento sería una catástrofe para la URSS. Ambas partes apostaron mucho por esta operación.

Desarrollo de las operaciones

Al amanecer del 5 de julio de 1942 los alemanes atacaron a las tropas soviéticas al mismo tiempo por el Sur y por el Norte. El Gran Cuartel General ruso sabía la hora exacta del inicio de la operación cinco días antes de la batalla. Por lo tanto la ofensiva de la Wehrmacht no se desarrolló de acuerdo con el plan previsto por los alemanes. Las divisiones nazis que avanzaban para ocupar las posiciones fueron atacadas por la artillería rusa y sufrieron pérdidas. Sin embargo, no se logró detener la ofensiva: los Tiger seguían haciendo brechas en las fortificaciones soviéticas. Los tanques alemanes, que tenían cañones más potentes con capacidad para alcanzar distancias más largas, rompían el blindaje de los carros de combate rusos sin sufrir daños.




La primera semana de la batalla era la prueba más dura. No se logró detener al enemigo en la primera, ni tampoco en la segunda línea de defensa. La situación era casi crítica.


De los recuerdos de M. Abdulin (‘160 páginas del diario de un soldado’):


“Nunca, ni antes ni después de esta batalla, vi tal cantidad de artillería. Los jefes de las divisiones de artillería de diferente calibre tardaban en encontrar la posición de fuego ya que tenían que tener en cuenta la posición de las divisiones vecinas y no molestarles durante el ataque. ¡Los artilleros no cabían en el campo de batalla!

El estruendo de cañones no paraba ni un solo minuto desde la mañana y hasta la noche. A causa del hollín, nosotros, la infantería, parecíamos unos fogoneros echando sin cesar carbón al fogón, en medio del humo de los tanques incendiados, las explosiones de proyectiles, el fuego de todo tipo de armas... Brillaban el blanco de los ojos y los dientes... Cada uno, cubierto de sudor, hacía su trabajo en su trinchera, en su metro cuadrado de tierra, como en un taller gigante, sin miedo ya, abandonándose a las manos del destino: me matan o no me matan. En una batalla tan feroz es imposible preservarse, y las manos hacían lo necesario casi automáticamente".


Al retroceder los nazis, volvieron a atacar nuestras posiciones con mayor fuerza, pero sin éxito. ¿Cuántas veces al día? Unos en contra de los otros. ¿Quién va a poder con quién? Chocaron dos potencias, dos fuerzas.


En el cielo también durante todo el día hay combates aéreos. Caen miles de pedazos de proyectiles y balas. Aquí mismo cada dos por tres aterrizan los pilotos nazis y los nuestros. Muchas veces hemos visto como los pilotos continúan la lucha disparándose los unos a los otros con pistolas mientras están descendiendo a tierra. Hay que ayudar pero ¿cómo? Si nuestros paracaídas tuvieran una estrella pintada o fueran todos del mismo color”.


Los alemanes lograron introducir una cuña en el frente soviético e incluso sitiar a varias unidades militares. El 8 de julio, a causa del anticipado y mal preparado intento de emprender una contraofensiva, algunas unidades de tanques perdieron hasta el 90% de los carros de combate (en total, cerca de 340 tanques), los soldados estaban agotados. El enemigo no sólo no fue detenido, sino que seguía avanzando. Sólo cuatro días después, gracias a los enormes esfuerzos de las tropas rusas, se logró mejorar la situación en esta parte del frente.




Batalla de Prójorovka

El 12 de julio, cerca de la estación ferroviaria de Prójorovka tuvo lugar la batalla que se recoge en todos los manuales de historia como la mayor batalla de tanques de la Segunda Guerra Mundial. En realidad lo que sucedió en Prójorovka no era muy diferente a los días anteriores de lucha feroz. En el transcurso de una semana ‘las batallas de Prójorovka’ tenían lugar casi a diario en el flanco sur del ‘arco de Kursk’. La importancia que más tarde le dieron a esta batalla en concreto se debe a una coincidencia de circunstancias y a una serie de falsedades históricas.

La batalla de Prójorovka se desarrollaba según el plan del combate del 8 de julio. Por lo visto, los jefes del Frente de Vorónezh no sacaron conclusiones de los acontecimientos anteriores. Esta fue la causa principal de las enormes pérdidas sufridas por las tropas soviéticas el 12 de julio.Teniendo el doble de tanques que los nazis, el Ejército Rojo no pudo obtener una victoria incondicional.

A pesar de las pérdidas suyas, también muy altas, los alemanes seguían con capacidad combativa. Las batallas cerca de Prójorovka duraron hasta el 16 de julio. Uno de los participantes de aquellos acontecimientos recuerda:

 “Los nazis necesitan la victoria. Están esforzándose mucho y luchan hasta el último suspiro. Ya empiezo a pensar que cada uno de los fascistas tiene una o dos vidas de reserva. Lo nuestro está claro. Estamos luchando por lo nuestro, en nuestra tierra. ¿Pero por qué los nazis están dispuestos a morir tan fácil? Están muriendo pero vuelven a atacar una y otra vez. Los quemamos, los aplastamos, los volcamos, pero regresan. El Sol se ha vuelto negro en el cielo, el humo de los tanques volcados en llamas quema los pulmones, el metal se está deformando por el fuego y por las explosiones...”.

Al final, los alemanes retrocedieron, pero no por ser derrotados claramente, sino por la imposibilidad de hacerse con el saliente ocupado por las tropas soviéticas. El Ejército Rojo estaba agotado y no pudo iniciar de manera inmediata la persecusión del enemigo.


Durante las tres semanas de batallas en el flanco sur del “arco de Kursk” las pérdidas rusas en muertos y heridos llegaron a más de 185.000 personas. Mientras tanto, el ejército alemán Sur perdió a cerca de 35.000 efectivos. En total, la parte rusa perdió a unas 178.000 personas, mientras que Alemania sufrió 57.000 bajas mortales. (según otros datos existentes, cerca de 200.000).

Contraofensiva soviética

Tras una corta tregua, el Ejército Rojo inició una contraofensiva, como resultado de la cual a principios de agosto fueron liberadas las ciudades de Oriol (‘Operación Kutúzov’) y de Bélgorod (‘Operación Rumiánzev’).

Importancia para el Ejército Rojo

La batalla de Kursk supuso una seria prueba para los soldados soviéticos. Según los documentos secretos revelados recientemente y las últimas investigaciones, la victoria de la URSS no fue tan brillante y evidente. Ha sido una operación militar duradera y extenuante en resultado de la cual la URSS obtuvo la supremacía estratégica. Hasta el día de hoy la valoración de aquella batalla entre los historiadores militares no es unívoca, pero Rusia salió ganadora en aquella guerra.


No se puede echar la culpa por los fracasos del Ejército Rojo sólo a los jefes militares. En el año 1943 la Wehrmacht representaba una perfecta máquina de guerra, mientras que la mayoría de los jefes militares rusos no tenía suficiente experiencia por aquel entonces. Todos, desde los soldados hasta los generales, combatían como podían, cometiendo errores que a menudo se corregían a costa de mucha sangre derramada, gracias al enorme coraje de los soldados soviéticos.
Importancia histórica

La batalla del ‘arco de Kursk’ cambió el rumbo de la guerra. Los vencidos tuvieron que reconocerlo. Más tarde el mariscal de campo Erich von Manstein, el diseñador y jefe de la ‘Operación Ciudadela’, escribió: “Esta operación ha sido el último intento de conservar nuestra iniciativa en el Este. Tras el fracaso de la misma la iniciativa definitivamente pasó a manos de la parte soviética. Por lo tanto, la ‘Operación Ciudadela’ es un punto clave y decisivo de la guerra en el frente del Este”.

Fuente: actualidad.rt.com

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