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sábado, 4 de febrero de 2017

Los 5 peores fusiles de asalto del siglo XX (videos, fotos).






Un grupo de expertos ha seleccionado ejemplos de lo que resulta cuando las ambiciones de los militares no corresponden a las capacidades de los diseñadores.

Existen armas que tienen la fama de desgraciadas: los diseñadores se esforzaron demasiado en complacer a sus clientes o carecían de tiempo y fondos para crear modelos eficaces o, lo contrario, la excesiva financiación llevaba a la creación de monstruos.


A partir de las evaluaciones de expertos militares e historiadores, el portal Lenta.ru ha seleccionado los cinco peores fusiles de asalto del siglo pasado por considerarse incómodos, ineficaces o nada fiables.

La no ametralladora Chauchat

A menudo se le describe como la peor ametralladora ligera: la francesa CSRG M1915, o la ametralladora Chauchat, 'en honor' de su diseñador principal. Se dice que era tan mala que los soldados preferían los fusiles habituales. Se distingue por su diseño extremadamente incómodo: la parte posterior del cajón de mecanismos se encuentra sobre la culata y justamente debajo de la mejilla del tirador.

La recarga de la CSRG M1915 se acciona con gas y energía del retroceso largo del cañón, mientras que el sofisticado mecanismo de disparo permite disparar en ráfagas y en el modo semiautomático.


Los cargadores semicirculares eran uno de los problemas principales, ya que tenían perforaciones para controlar cuántos cartuchos quedaban. En las condiciones de guerra de trincheras los cargadores se taponaban con nieve y barro, algo que reducía la ya baja fiabilidad del arma.

La cadencia de la Chauchat era baja, 250 disparos por minuto, que recuerda a los tiros dinámicos con una carabina semiautomática.

Fue diseñada no tanto como ametralladora sino como fusil de asalto, un arma portátil que aumentaría el poder de fuego de las unidades de infantería durante avances contra el enemigo. Ideada para la producción en masa por plantas no especializadas, el mayor fabricante fue la planta de bicicletas Gladiador.


  


Se trata del arma automática más producida durante la Primera Guerra Mundial, por haber sido fabricadas 260.000 unidades. Pero la calidad variaba en función del fabricante y la adaptación estadounidense para el cartucho .30-06 finalmente arruinó la reputación del arma.


Fusil de soldados desechables

El fusil semiautomático alemán Volkssturmgewehr VG-45 ('Fusil de milicia') fue creado al final de la Segunda Guerra Mundial y, según su nombre indica, fue pensado para suministrarlo a la milicia nacional, llamada 'Volkssturm'.

Adolf Hitler ordenó la movilización total al Volkssturm de los hombres de entre 16 y 60 años de edad. Según cálculos de los líderes nazis, contabilizaban unos seis millones de personas. Para abastecerlos con armas se decidió diseñar fusiles simplificados que fueran lo más fácil posible producir.



El más fabricado de este programa -unas 10.000 unidades- fue el VG-45 por Gustloff Werke.

Aunque tenía aspecto de haber sido fabricado en un garaje, empleó una innovación de aquel entonces: el cartucho intermedio de 7.92x33 mm Kurz y un mecanismo de recarga mediante retroceso retardado por gas, donde el gas del cartucho disparado era desviado desde el cañón a la recámara para crear resistencia al movimiento hacia atrás de las piezas operativas.

El arma era incómoda, imprecisa y poco fiable, que sin embargo, convenía a los soldados 'desechables' de las barricadas de Berlín en 1945.

Ingenio teutón sin vaina

El Heckler & Koch G11 fue el fusil de asalto sin vaina de Alemania Occidental, un esfuerzo de crear un arma del futuro que no solamente fue anunciado a todo el mundo, sino también fue puesto en servicio.

En el arma, desarrollada durante las décadas de 1970 y 1980, el elemento explosivo era la nitrocelulosa, que se insertaba en el cañón. Luego se introducía dentro del bloque de nitrocelulosa una bala y durante el disparo el bloque se quemaba. Debido a esto, la masa total de la munición fue reducida significativamente.


El fusil se destacaba por su forma prismática y el formato 'bullpup', en el cual los mecanismos y el cargador se encuentran detrás del disparador.

El cargador, que se movía durante los tiros, se colocaba por encima del cañón y los cartuchos se introducían en la recámara ubicada en la parte trasera verticalmente abajo, después de lo que la recámara se volvía a 90 grados.

Debido a la complejidad de los mecanismos, el G11 fue comparado con frecuencia con un reloj compacto. La vida útil del arma resultó ser inaceptablemente corta, y su funcionamiento poco fiable, además de la fragilidad de los cartuchos sin vaina. 

  

El programa anunciado por todo lo alto fue suspendido a principios de la década de 1990 con el pretexto de los altos costes de la incorporación del nuevo cartucho.



Un 'kaláshnikov' estropeado


En la década de 1980, siguiendo la 'moda' de la época, las Fuerzas Armadas de la India optaron por un cartucho de calibre más pequeño, el 5,56 mm OTAN. Para poder utilizarlo, el país diseñó, desarrolló y fabricó un nuevo sistema de armas de infantería que incluía un fusil de asalto, una ametralladora ligera y una carabina.

Este fusil de asalto, el INSAS, mezcló varios elementos de otras armas similares —el AK-47 Kaláshnikov soviético, el FN FAL belga y el HK 33 alemán, entre otros— y poseía un aspecto exterior muy similar a los kaláshnikov soviéticos. Sin embargó, no heredó nada de su mítica fiabilidad.


El arma se introdujo en 1998, justo a tiempo para el conflicto militar de 1999 contra Pakistán. Los combates se libraron a altitudes superiores a los 5.000 metros y con temperaturas por debajo de -40ºC. En estas condiciones, los INSAS se encasquillaban con frecuencia, sus mecanismos se congelaban y sus cargadores, fabricados por una empresa de mobiliario plástico, se rompían con el frío. Un número indeterminado de bajas fue atribuido a las múltiples fallas del fusil.




  


Pese a sus posteriores modificaciones, esta arma, que contabiliza 300.000 unidades en las Fuerzas Armadas del país, siguió siendo considerada como poco fiable y dada a súbitos bloqueos. Como consecuencia de ello, las tropas encargadas de combatir a las guerrillas maoístas en ciertas zonas del país preferían usar el AK-47 en sus patrullas.

SA80: desastre británico

La familia SA-80, incluida la versión del fusil de asalto L85A1 y la ametralladora ligera L86A1, fue incorporada a las Fuerzas Armadas del Reino Unido a mediados de la década de 1980. Al lanzarse su explotación, el L85A1 reveló varias deficiencias como la poca fiabilidad de recarga, la baja vida útil de ciertos elementos y una débil resistencia a la corrosión.

El arma era incómoda: el centro de gravedad estaba desplazado hacia atrás, además las vainas expulsadas hacia la cara del tirador y la moción del mango de cerrojo prácticamente no permiten disparar desde el hombro izquierdo.





En el 2000, Heckler & Koch (Alemania) fue contratada para modernizar 200.000 de los 320.000 ya fabricados L85. Según datos oficiales, los problemas de fiabilidad fueron resueltos pero la utilización de los fusiles en Afganistán a finales de este siglo no dio buenos resultados.

Mozambique, que compró un suministro de L-85 para su Ejército, pronto los rechazó a favor de los Kaláshnikov, que pasaron la prueba de tiempo. Por eso no es de sorprender que tanto la bandera como el emblema de ese país africano luzcan este fusil de asalto ruso.









sábado, 23 de julio de 2016

Por qué EE.UU. y todo el mundo teme a los 'asesinos de portaaviones' rusos.



Puede que sean viejos, pero están recibiendo una importante "cirugía estética", y esto "es un gran problema", advierte el analista Robert Farley.

Los cruceros de propulsión nuclear del proyecto 1144 Orlán -los buques más potentes de la Armada rusa- "pueden poner en peligro los activos de EE.UU., y también proporcionar una plataforma impresionante y prestigiosa para la exhibición del poderío naval de Rusia", estima el analista Robert Farley en su nuevo artículo para 'The National Interest', donde explica "por qué EE.UU. (y todo el mundo) aún teme a los letales cruceros de batalla de Rusia".

Los 'asesinos de portaaviones' —la URSS concibió esta clase de naves para actuar contra grupos de ataque de portaaviones estadounidenses— "ahora juegan un papel diferente: mostrar la bandera y asegurarse de que el mundo tenga en mente el poderío naval ruso", señala el autor del artículo.

Pasado

El analista recuerda que en la década de 1970, la Unión Soviética "lanzó un proyecto para hacer lo que ninguna Armada había hecho en décadas": construir un buque de guerra de superficie comparable en tamaño a los de la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

Originalmente, el proyecto 1144 Orlán fue ideado como cruceros antisubmarinos de propulsión nuclear, diseñados para cazar submarinos de misiles estadounidenses, o bien para proteger a los 'bastiones' nucleares soviéticos de lanchas de ataque estadounidenses y británicas.


Sin embargo, prosigue Farley, las mejoras en la tecnología de misiles, combinadas con la creciente amenaza que representaban los buques de superficie y sobre todo los portaaviones estadounidenses, hicieron a la URSS pensar en un buque que combinara las capacidades de guerra de superficie y guerra antisubmarina.

Según el experto, estos cruceros servían también a otro propósito estratégico: demostrar el poderío y el prestigio soviético.

Presente

Actualmente, de los cuatro cruceros portamisiles de propulsión nuclear del proyecto 1144 Orlán solo está en funcionamiento el Piotr Veliki. Sin embargo, destaca Farley, la Armada rusa hace de él un uso activo, "mostrando la bandera en todo el mundo" y "demostrando la importancia que sigue teniendo el poderío marítimo de Rusia".


Piotr Veliki tendrá la misma actualización después de que su gemelo entre en servicio en el 2018.En 2015, Rusia comenzó la modernización "profunda" de otro de los cuatro buques, el crucero Admiral Najímov. "Najímov recibirá importantes mejoras en los radares y electrónica, así como la adición de un sistema de lanzamiento vertical para reemplazar su gama existente de misiles superficie-superficie", lo que lo convertirá en una unidad "mucho más moderna y capaz", señala el analista.
Futuro

Los buques del proyecto 1144 Orlán "han cumplido y siguen cumpliendo un papel muy real para el poderío naval ruso".

"Pueden poner en peligro los activos de EE.UU., y también proporcionar una plataforma impresionante y de prestigio para la exhibición del valor marítimo" del país.


Por otro lado, indica Farley, "demuestran que el modelo del buque de gran superficie que pasó de moda al final de la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, puede resultar en una formidable colección de armas, dependiendo de la configuración de esos sistemas".

"Asumiendo que las actualizaciones de Najimov y Piotr Veliki siguen adelante, podemos pronosticar que seguiremos viendo estos buques en servicio de Rusia durante décadas", concluye el experto.

viernes, 17 de abril de 2015

Conozca a la francotiradora soviética que mató más de 300 alemanes en la II Guerra Mundial




Con tan solo 25 años, Ludmila Pavlichenko pisó la línea de fuego como soldado del Ejército Rojo para combatir contra los nazis en el Frente Oriental de la Segunda Guerra Mundial. Está considerada como una de los mejores francotiradores de la historia merced a 309 muertes confirmadas a sus espaldas.


Ludmila Pavlichenko (12 de julio de 1916-10 de octubre de 1974) es una de las francotiradoras más famosas de la historia bélica mundial, con un total de 309 muertes confirmadas, incluyendo a 36 francotiradores enemigos, durante la Segunda Guerra Mundial.

Oriunda de la localidad ucraniana de Belaya Tserkov, se trasladó a la edad de 14 años con su familia a la ciudad de Kiev, donde comenzó a trabajar en un arsenal soviético. Apuntada al club de tiro de dicha fábrica, pronto destacó por sus dotes y habilidades como francotiradora. En junio del año 1941, cuando estaba estudiando historia en la Universidad de Kiev, la Alemania nazi comenzó la guerra contra la Unión Soviética en el marco de la Operación Barbarroja, momento en el que Ludmila decide alistarse en el Ejército Rojo y empuñar un rifle.


Pese a las reticencias iniciales de los reclutadores que querían enrolarla en el cuerpo de enfermeras, entró a formar parte de la 25ª División de Infantería, llegando a ser una de las 2.000 francotiradoras soviéticas, de las cuales sólo unas 500 sobrevivieron a la guerra. Usando un rifle de cerrojo Mosin-Nagant soviético, Ludmila luchó en Odesa, donde se adjudicó 187 bajas enemigas y en el cerco de Sebastopol (Crimea).

En junio de 1942 fue herida por fuego de mortero tras lo que fue retirada del frente, dada su condición de heroína y enviada a Canadá y EE.UU., convirtiéndose en el primer ciudadano soviético en ser recibido por un presidente estadounidense (Franklin Roosevelt). Realizó numerosas apariciones y discursos a lo largo de importantes instituciones de ambos países.

Tras ello se dedicó a entrenar a cientos de francotiradores soviéticos antes del fin de la guerra y en 1943 recibió la Estrella de Oro de la condecoración de Héroe de la Unión Soviética. 

Recientemente se estrenaba en los cines, tanto de Moscú como de Kiev, una película, bajo el título de 'La batalla de Sebastopol' acerca de los logros de esta histórica francotiradora soviética.

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domingo, 22 de febrero de 2015

Tropas turcas entran en Siria para evacuar la guardia de un sepulcro histórico.


Soldados colocando una bandera turca en el lugar donde se encontraba la tumba


Un soldado del Ejército turco ha muerto en un operativo desplegado en el norte de Siria. Según la versión oficial, Ankara envió tropas al territorio sirio para repatriar los restos de uno de los personajes históricos más venerados por los turcos y evacuar a los soldados que los custodiaban.



Los restos de Solimán Sah, el abuelo del fundador del Imperio otomano, Osmán I, yacían desde el año 1236 en un meandro fluvial, en territorios que ahora forman parte de la gobernación siria de Alepo. El lugar donde el prócer se ahogó en el río fue marcado con un túmulo y durante siglos estuvo vigilado por guardianes turcos.

Según dijo en un comentario  el profesor adjunto de la Facultad de Historia de la Universidad Estatal de Moscú Alexánder Fomín, después de la desintegración del imperio, este complejo conmemorativo existió como un pequeño enclave turco, en condiciones de extraterritorialidad, desde los años 1920, cuando Siria estaba bajo el mandato colonial francés. "Era como una embajada al aire libre", explicó el científico.

Aunque el Estado Islámico nunca ha atacado al sepulcro, los extremistas lo asediaron durante casi 11 meses e impidieron el relevo de la guarnición de 40 soldados que Turquía mantenía allí. Según anunció en una rueda de prensa el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, citado por el periódico 'Today's Zaman', el Gobierno tomó la decisión de llevarse el sarcófago con los restos y evacuar a los militares que lo vigilaban.


En un operativo iniciado esta noche Turquía, ha establecido el control sobre una parte de la provincia de Alepo. Ha desplegado 39 carros de combate y 57 vehículos blindados y más de 500 militares para realizar el plan.

Damasco ha calificado de "agresión indignante" la entrada del Ejército turco en el territorio sirio. Sin embargo, las tropas sirias no están obstaculizando la maniobra.


Un soldado turco ha muerto en un "incidente producido durante la evacuación", según dijo el primer ministro. El complejo funerario ha sido destruido con explosivos para evitar que se sirva de él el Estado Islámico.



Tanques turcos durante la operación en territorio sirio


jueves, 12 de febrero de 2015

Rememorando: La Guerra de la Triple Alianza




Autor: Felipe Pigna


La guerra que enfrentó a la Argentina, Brasil y Uruguay contra Paraguay, entre 1865 y 1870, respondió más a los intereses británicos y de acabar con un modelo autónomo de desarrollo como el paraguayo, que podía devenir en un "mal ejemplo" para el resto de América latina, que a los objetivos de unificación nacional y defensa del territorio proclamados por sus promotores.

El conflicto que terminó por enfrentar al Paraguay con la Triple Alianza, formada por Argentina, Brasil y Uruguay, tuvo su origen en 1863, cuando el Uruguay fue invadido por un grupo de liberales uruguayos comandados por el general Venancio Flores, quienes derrocaron al gobierno blanco, de tendencia federal y único aliado del Paraguay en la región.

La invasión había sido preparada en Buenos Aires con el visto bueno del presidente Bartolomé Mitre y el apoyo de la armada brasileña. El Paraguay intervino en defensa del gobierno depuesto y le declaró la guerra al Brasil.

El gobierno de Mitre se había declarado neutral pero no permitió el paso por Corrientes de las tropas comandadas por el gobernante paraguayo, Francisco Solano López. Esto llevó a López a declarar la guerra también a la Argentina.Brasil, la Argentina y el nuevo gobierno uruguayo firmaron en mayo de 1865 el Tratado de la Triple Alianza, en el que se fijaban los objetivos de la guerra y las condiciones de rendición que se le impondrían al Paraguay.

Hasta 1865 el gobierno paraguayo, bajo los gobiernos de Carlos Antonio López y su hijo Francisco Solano López, construyó astilleros, fábricas metalúrgicas, ferrocarriles y líneas telegráficas. La mayor parte de las tierras pertenecía al Estado, que ejercía además una especie de monopolio de la comercialización en el exterior de sus dos principales productos: la yerba y el tabaco. El Paraguay era la única nación de América Latina que no tenía deuda externa porque le bastaban sus recursos.



Decía Alberdi: "Si es verdad que la civilización de este siglo tiene por emblemas las líneas de navegación por vapor, los telégrafos eléctricos, las fundiciones de metales, los astilleros y arsenales, los ferrocarriles, etc., los nuevos misioneros de civilización salidos de Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, San Juan, etc., etc., no sólo no tienen en su hogar esas piezas de civilización para llevar al Paraguay, sino que irían a conocerlas de vista por la primera vez en su vida en el ‘país salvaje’ de su cruzada civilizadora" 1.

La impopularidad de la Guerra de la Triple Alianza, sumada a los tradicionales conflictos generados por la hegemonía porteña, provocó levantamientos en Mendoza, San Juan, La Rioja y San Luis.

El caudillo catamarqueño Felipe Varela lanzó una proclama llamando a la rebelión y a no participar en una guerra fratricida diciendo: "Ser porteño es ser ciudadano exclusivista y ser provinciano es ser mendigo sin patria, sin libertad, sin derechos. Esta es la política del gobierno de Mitre. Soldados Federales, nuestro programa es la práctica estricta de la Constitución jurada, el orden común, la amistad con el Paraguay y la unión con las demás repúblicas americanas" 2.

A pesar de contar con un importante apoyo popular, Varela fue derrotado por las fuerzas nacionales en 1867. Como decía la zamba de Vargas, nada podían hacer las lanzas contra los modernos fusiles de Buenos Aires.

La participación argentina en la guerra respondía también al interés del gobierno en imposibilitar una posible alianza entre las provincias litorales y el Paraguay.

La guerra era para los paraguayos una causa nacional. Todo el pueblo participaba activamente de una guerra defensiva. Los soldados de la Triple Alianza peleaban por plata o por obligación. Esto llevó a los paraguayos a concretar verdaderas hazañas militares, como el triunfo de Curupaytí, donde contando con un armamento claramente inferior, tuvieron sólo 50 muertos frente a los 9.000 de los aliados, entre ellos Dominguito, el hijo de Domingo Faustino Sarmiento.

Decía La Nación, el diario de Mitre, decía: "Algunos miopes creen que el fanatismo de los paraguayos es el temor que tienen al déspota (Solano López) y explican su servilismo por el sistema rígido con que son tratados. Soy de diferente opinión: ¿cómo me explica usted que esos prisioneros de Yatay, bien tratados por los nuestros y abundando en todo, se nos huyan tan pronto se les presenta la ocasión para ir masivamente a engrosar las filas de su antiguo verdugo?" 3

Mitre trataba de explicar las dificultades de la guerra echándole la culpa a la creciente oposición interna: "¿Quién no sabe que los traidores alentaron al Paraguay a declararnos la guerra? Si la mitad de la prensa no hubiera traicionado la causa nacional armándose a favor del enemigo, si Entre Ríos no se hubiese sublevado dos veces, si casi todos los contingentes de las provincias no se hubieran sublevado al venir a cumplir con su deber, si una opinión simpática al enemigo extraño no hubiese alentado a la traición ¿quién duda que la guerra estaría terminada ya?"4

En nuestro país, la oposición a la guerra se manifestaba de las maneras más diversas, entre ellas, la actitud de los trabajadores correntinos, que se negaron a construir embarcaciones para las tropas aliadas y en la prédica de pensadores que, como Juan Bautista Alberdi y José Hernández, el autor del Martín Fierro, apoyaban al Paraguay.

En 1870, durante la presidencia de Sarmiento las tropas aliadas lograron tomar Asunción poniendo fin a la guerra. El Paraguay había quedado destrozado, diezmada su población y arrasado su territorio.


Mitre había hecho un pronóstico demasiado optimista sobre la guerra: "En veinticuatro horas en los cuarteles, en quince días en campaña, en tres meses en la Asunción" 5.


Pero lo cierto es que la guerra duró casi cinco años, le costó al país más de 500 millones de pesos y 50.000 muertos. Sin embargo, benefició a comerciantes y ganaderos porteños y entrerrianos cercanos al poder, que hicieron grandes negocios abasteciendo a las tropas aliadas.


El general Mitre declaró: "En la guerra del Paraguay ha triunfado no sólo la República Argentina sino también los grandes principios del libre cambio (...) Cuando nuestros guerreros vuelvan de su campaña, podrá el comercio ver inscripto en sus banderas victoriosas los grandes principios que los apóstoles del libre cambio han proclamado" 6.

Por el tratado de la Triple Alianza, se establecía que los aliados respetarían la integridad territorial del Paraguay. Terminada la guerra, los ministros diplomáticos de los tres países se reunieron en Buenos Aires. El ministro de Relaciones Exteriores de Sarmiento, Mariano Varela expresó: "La victoria no da a las naciones aliadas derecho para que declaren, entre sí, como límites suyos los que el tratado determina. Esos límites deben ser discutidos con el gobierno que exista en el Paraguay y su fijación será hecha en los tratados que se celebren, después de exhibidos, por las partes contratantes, los títulos en que cada una apoya sus derechos". 7

El embajador del Brasil en Argentina, Barón de Cotepige, negoció separadamente con el Paraguay tratados de límites, de paz, de comercio y navegación. Esto provocó el enojo de la Argentina, que decidió enviar a Río una misión diplomática encabezada por Mitre. Al ser recibido por el ministro brasileño, dijo el delegado: "Me es grato hacer los más sinceros votos por la prosperidad y el engrandecimiento de la Gran Nación Brasileña, unida a la Argentina, sin olvidar la República Oriental del Uruguay, y por la gloria y sacrificios comunes de dos décadas memorables de lucha contra dos bárbaras tiranías que eran el oprobio de la humanidad y un peligro para la paz y la libertad de estas naciones".8

Lo cierto es que Brasil sí pensaba que la victoria daba derechos: saqueó Asunción, instaló un gobierno adicto y se quedó con importantes porciones del territorio paraguayo.


El regreso de las tropas trajo a Buenos Aires, en 1871, una terrible epidemia de fiebre amarilla contraída por los soldados en la guerra. La peste dejó un saldo de trece mil muertos e hizo emigrar a las familias oligárquicas hacia el Norte de la ciudad, abandonando sus amplias casonas de la zona Sur. Sus casas desocupadas fueron transformadas en conventillos.

Referencias:


1 Milcíades Peña, La era de Mitre. De Caseros a la Triple Infamia, Buenos Aires, Fichas, 1972, págs. 56-57.
2 Norberto Galasso, Felipe Varela: un caudillo latinoamericano, Editorial del Noroeste 1975, pág 50.
3 Milcíades Peña, Op. cit., págs. 80-81.
4 Milcíades Peña,Op. cit., pág. 92.
5 Miguel Ángel de Marco, La guerra del Paraguay, Buenos Aires, Planeta, 2003, pág. 39.
6 Bartolomé Mitre, Arengas, Buenos Aires, Librería de Mayo, 1889.
7 Andrés Cisneros y Carlos Escudé, Historia general de las relaciones exteriores de la República Argentina, Tomo VI, Buenos Aires, Comité Argentino de Relaciones Internacionales-Grupo Editor Latinoamericano, 1999.
8 Archivo del general Mitre, Buenos Aires, Biblioteca de la Nación, 1911.

Nota de Poderío Militar Global: el contenido aquí mostrado no refleja las ideas de quienes conformamos esta gran comunidad informativa.

sábado, 7 de febrero de 2015

Rememorando: La carga de Balloneta más famosa de la 2ª Guerra Mundial

- La carga de bayoneta del coronel Cole -



La bayoneta, por la cual miles de soldados murieron en la Gran Guerra también se usó en la 2ª Guerra Mundial. Las cargas de bayoneta ya parecían algo del pasado en 1944, en la que cargar contra una posición enemiga con la bayoneta calada a un alto índice de bajas entre las filas de los atacantes. Aunque los soviéticos utilizaron esta técnica durante toda la guerra, al igual que los japoneses, la carga de bayoneta más famosaa de aquel conflicto fue curiosamente norteamericano, quizás porque los vencedores escriben la Historia, y hoy recordamos aquel hecho.

Cole, Robert George, fue un Teniente Coronel que participó en el Día D, siendo recordado hoy en día como uno de los mejores oficiales que tuvo la archiconocida 101ª División Aerotransportada.

Nacía el 19 de marzo de 1915 en Fort Sam, en la ciudad de San Antonio, en el estado de Texas. Su padre era Coronel del ejército de tierra, aunque ejercía como médico. Su primer destino sería el 15º Regimiento de Infantería en Fort Lewis (Washington). Allí permaneció hasta que se le presentó la oportunidad de ofrecerse voluntario para una nueva unidad de reciente formación llamada Batallón 501º Paracaidista.


Durante cuatro años estuvo entrenando prácticamente "todos los días" con sus hombres, pues se consideraba al cuerpo paracaidista como una unidad de élite desde un primer momento.


Cuando la Operación Overlord (Invasión de Normandía) fue preparada, los hombres de su unidad fueron trasladados al sur de Inglaterra para lanzarse el 5 de junio sobre suelo francés para favorecer la invasión de las playas de Juno, Omaha, Gold, Utah y Sword.


A pesar de las ganas de los paracaidistas por entrar en acción, tuvieron que esperar otras 24 horas debido al mal tiempo. Finalmente el Día D sería el 6 de junio de 1944. Muchos paracaidistas se pintaron la cara de negro, los que más, y otros se cortaron el pelo al estilo cherokee (rapado por los lados y con una cresta en el centro).


La madrugada del 6 de junio de 1944 partieron desde los aeródromos de Membury y Greenham. Su misión sería la de garantizar las rutas principales del interior de Utah Beach y destruir una batería de artillería costera, cerca del pueblo llamado St. Martin de Varreville. El Tercer Batallón dirigido por el Teniente Coronel Robert Cole, sería el responsable de garantizar las rutas.


Después de convertirse en la reserva de su división, el batallón de Cole guardó el flanco derecho de la 101ª Aerotransportada en sus intentos de aproximación a la ciudad francesa de Carentan que estaba en manos alemanas.


En la tarde del 10 de junio, Cole lideró a 400 de sus hombres. Marcharían en una larga fila de uno a uno por una carretera en línea recta con marismas a cada lado para poder llegar a Carentan. Tras avanzar, llegaron a un camino recto de casi un kilómetro, y justo al final un edificio de una granja que estaba ocupado y reforzado por tropas alemanas. Durante su avance por aquella carretera que no permitía la retirada a ninguno de los lados, su unidad estuvo sometida a tremendo fuego de artillería, ametralladoras y morteros.


Aquella endiablada carretera tenía cuatro puentes y los americanos habían conseguido llegar hasta el tercero. El cuarto de ellos poseía una puerta en medio que obligaba a los paracaidistas a pasar por ella de uno a uno, por lo que los alemanes tenían fácil su defensa.


Decidido a tomar aquella posición, Cole tenía claro que era lo que debía hacer. Si no tomaba una decisión sus hombres morirían uno a uno. Ordenó a sus hombres calar sus bayonetas para cargar contra la posición enemiga, una táctica caída en desuso durante la Segunda Guerra Mundial.


El asalto de Cole se pagó a un alto precio. De los 265 supervivientes murieron otros 130. Aquella carretera de cuatro puentes sería llamada por los americanos la Línea del Corazón Púrpura por la cantidad de dicha condecoración que se otorgó aquel día y por el número de muertos. Alrededor del 63% de sus hombres habían muerto.


El Teniente Coronel sería recomendado para recibir la Medalla del Honor por sus acciones en combate, Medalla que le sería aprobada, pero des afortunadamente jamás llegaría a portarla. El 18 de septiembre de 1944, participó con su unidad en la Operación Market Garden. Cole volvería a comandar a su Tercer Batallón en la ciudad de Best, en Holanda. Cuando colocaba un panel de una radio en el suelo era abatido por tirador alemán de nombre desconocido.


El Teniente Coronel sería enterrado en el Cementerio Americano de Margraten, en Holanda.


Biografía recogida en el libro CABALLEROS DE LA MEDALLA DEL HONOR.
Nota: Las biografías aquí recogidas son un resumen de las aparecidas en el libro citado.


La Nota traída aquí es con propósito informativo y educativo, crear un espacio confiable de información es nuestro objetivo, si desea ayudarnos puede dar click en los anuncios o enviarnos un mensaje y crear un patrocinio.


Fuente: http://heroesdeguerra.blogspot.fr/

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