}
Mostrando entradas con la etiqueta Crisis Colombia-Nicaragua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crisis Colombia-Nicaragua. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de mayo de 2015

Nicaragua confirma gestiones para adquirir patrulleras y aviones para defender su soberanía ncional.


El general Julio César Avilés, jefe del Ejercito de Nicaragua, declaró ante la Asamblea Nacional que se necesitan al menos cuatro medios navales de diferentes tipos y de cuatro a seis medios aéreos porque “hay una necesidad real de tenerlos para defender la soberanía nacional”, en alusión a los territorios marítimos adquiridos bajo la sentencia de la Corte Internacional de Justicia del 19 de noviembre de 2012. “Esas distancias no pueden ser cubiertas con los medios aéreos que tenemos”, aseguró.



A finales de abril del 2015, la Prensa de Nicaragua reportaba de nuevo las declaraciones del general César Avilés reiterando “lo que dije con motivo de mi visita a la Asamblea Nacional…los nicaragüenses tenemos derecho a tener los medios necesarios para proteger la integridad de nuestros territorios y hacer valer nuestras leyes , y dijimos en esa oportunidad que estamos haciendo las gestiones necesarias que no son de ahorita de este año ni del año pasado, sino gestiones que durante muchos años hemos venido haciendo para equiparnos de la mejor manera posible para cumplir las misiones de protección de nuestro suelo patrio. Hay amenazas emergentes, la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, nosotros hemos dicho, no de ahorita sino de hace muchos años, lo dijimos en la Asamblea, hemos buscado y hemos valorado la posibilidad de tener aviones con mayores capacidades llámense Tucanos, Súper Tucanos, A -37, Yak -130, y dijimos también que si conseguíamos MIG-21 pues bienvenidos sean a nuestro país, porque nos van a dar mayor capacidad”.

Como apuntamos en febrero, el análisis de lo dicho por el Inspector General del Ejército nicaragüense, Gral. Adolfo Zepeda, sobre gestiones para obtener cazas interceptores, tratándose de aviación netamente defensiva, y no de aviones de ataque, para su uso en los nuevos territorios en tareas antinarcóticas, apuntaba a una intención de hacerse con un lote de aparatos MIG-29. Buscar aviones más viejos, como el MIG-21, simplemente no tendría sentido logístico. Además, si lo que se buscaba era poder responder y patrullar los nuevos territorios marítimos, lo ideal era usar aviones bimotores, que permitieran seguridad aérea, velocidad de respuesta y capacidad básica de combate. Todo apuntaba, así, a un aparato como el MIG-29. 

Siguieron a este análisis notas de alarma, particularmente en Honduras y Costa Rica, reclamando que se trataba de una escalada militar regional. También, naturalmente, se alarmó Colombia, por lo que siguieron detalles por parte del coronel Manuel Guevara Rocha, vocero del Ejército nicaragüense, asegurando que los detalles de defensa.com no eran correctos y descartando completamente la compra de dichos aviones por parte de su país. Pero aparte de las posturas políticas, lo cierto es que tanto Honduras como Costa Rica habrían solidificado sus infraestructuras de defensa cercanas a la frontera nicaragüense desde mucho antes de ese anuncio. Otro asunto es que el poder patrullar y mantener presencia y dotarse de una respuesta adecuada a cualquier eventualidad en los nuevos territorios nicaragüenses presenta un verdadero desafío para los militares, particularmente con los instrumentos hoy a mano. 

Veamos las condiciones y realidades: La disputa de territorios marítimos entre Nicaragua y Colombia resultaría en una sentencia por parte de la Corte Internacional de Justicia en el 2012, favoreciendo a Nicaragua con una zona marina de alrededor de entre 75.000 y 90.000 kilómetros cuadrados, y dejando a Colombia con soberanía sobre los siete cayos del archipiélago de San Andrés. Nicaragua emprendió entonces la Misión Paz y Soberanía “General Augusto C. Sandino”, a partir del 25 de noviembre del 2012. Dicha campaña se destinaba a ejercer soberanía en el mar y espacio aéreo jurisdiccional, usando los medios navales y aéreos disponibles, o sea, despachar dos patrulleros guardacostas, cada uno remolcando dos interceptores navales, a patrullar dichas áreas. Es decir, que los guardacostas servían de naves nodrizas a los interceptores y las patrullas serían relevadas por unidades similares en rotación. 

En esos días, el Distrito Naval del Caribe “General de Brigada Adolfo Cockburn”, de la Fuerza Naval – Ejército de Nicaragua (FN-EN), funcionaba con una flotilla que incluía los patrulleros Dabur GC-201 “Río Grande de Matagalpa”, y GC-205 “Río Escondido”; los Rodman R-101 GC-401 “Héroe Nacional, General de División José Santos Zelaya López”, y GC-403 “Héroe Nacional General de División José Dolores Estrada Vado”, y el yate logístico BA 405 “Tayacán", además del último de los modelos Zhuk/Grif, el GC-301 “Río Segovia”. Habría también disponibles 18 interceptores Eduardoño. La Fuerza Aérea – Ejército de Nicaragua (FA-EN)- contribuiría con vuelos de patrulla y reconocimiento con los únicos medios disponibles: dos bimotores AN-26, y los que de paso eran, y son, las únicas aeronaves de ala fija de transporte disponibles en caso de cualquier eventualidad y desastre.

Las patrullas probaron ser demasiado exigentes para el viejo GC-301, que ya se encuentra fuera del agua y de servicio. Simplemente no hay medios para realizar las tareas asignadas y la rotación de las tripulaciones y naves deja la costa sin vigilancia. Tanto los Dabur como los R-101 son medios adecuados para patrullas relativamente cortas, de un par de semanas, y no son en realidad apropiadas como naves nodrizas. Además su número es escasos. La Fuerza Naval nicaragüense se compone de una Jefatura y Estado Mayor “Coronel Abraham Rivera”, localizado en Managua, y el Distrito Naval del Pacífico “General de Brigada Juan Santos Morales”, operando con 17 interceptores Eduardoño de varios modelos, dos patrulleras Rodman R101 (GC-402 “Cacique Dirigen” y GC-404 “Cacique Agateyte”), y una Dabur (GC-202) “Cacique Tenderí”. Hay unas cuatro Nor-Tech y un número similar de Boston Whalers, que se mantienen en operaciones en ambas costas. Botes Eduardoño adicionales han sido asignados al Primer Batallón de las Tropas Navales “Comandante Richard Lugo Kautz” y al Batallón Naval de Aguas Interiores “Comandante Hilario Sánchez”. 

Esta falta de recursos es la que empuja a Nicaragua a buscar hacerse de, al menos, 6 patrulleras guardacostas y dos corbetas de patrulla o navíos oceánicos, de los que Rusia ofrece un número de modelo ideales, si bien armadas como misileras, a condiciones beneficiosas y hasta como donaciones. Esto es también la razón de buscar medios aéreos, de los que no se puede decir la misma cosa de la industria rusa, pues no se tiene algo equivalente al AT-29 Súper Tucano. 

Si los MIG-29 causan controversia y los YAK-130 no están al alcance de ningún bolsillo, sí hay algo más o menos equivalente al Cessna A-37B (aunque más poderoso), en bodega, si bien poco menos controversial que el MIG-29: el SU-25. Se trata de una aeronave de asalto, ideal para acciones de interdicción, y más en la línea del A-10 estadounidense, optimizado para el ataque a tierra. Tiene un fuselaje equipado con blindaje, y dos motores, permitiendo gran capacidad de transporte de armas, bombas de caída libre, bombas de precisión GPS y láser, lanzamiento de cohetes, misiles navales y tanques de combustible externos. 

De nuevo, la única manera de hacerse de nuevos y adecuados materiales navales y aéreos es por medio de la generosidad del proveedor, lo que significa que, de no ser Rusia, el tipo de nave y donante podría ser cualquiera. Lo cierto es que lo ideal sería hacerse de unos cuatro aviones bimotor de patrulla marítima turbohélice, como podrían ser los mismos An-26, o C-212 españoles repotenciados y reconfigurados, y al menos cuatro patrulleras medias y dos oceánicas. Paralelo al dilema de ejercer soberanía, el Ejército de Nicaragua ha lanzado un plan de acción contra el tráfico de drogas en esa misma región, denominado “Muro de Contención”. La falta de medios ha obligado a solicitar asistencia de unidades militares y de policía rusas, y estadounidenses, para llevarlas a cabo, y todo esto bajo una nube de intriga política.

Fuente: Defensa.com

jueves, 2 de abril de 2015

Rusia niega intentar desestabilizar militarmente Centroamérica



El canciller ruso, Serguéi Lavrov, aseguró en la cumbre de la SICA en Guatemala que su país no busca desestabilizar militarmente a Centroamérica, en clara alusión a los rumores de la adquisición de una flota de aviones de combate multipropósito Mikoyan MiG-29 por parte del Gobierno de Nicaragua y al recelo generado en los países de la región ante la noticia.

Lavrov se pronunció sobre el supuesto en la cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), organizada en Ciudad de Guatemala en marzo, tras el pronunciamiento sobre el tema que hizo su homólogo de Costa Rica, Manuel González.

González aprovechó la reunión en Guatemala con sus homólogos centroamericanos, y con el propio Lavrov, para plantearle a este último algo que ya ha dicho públicamente y conversado con autoridades de Estados Unidos: la preocupación costarricense por los negocios militares que mantiene Moscú conManagua.

“(Lavrov) aseguró que podía estar tranquilo. Por lo menos eso nos dijo, que Rusia no tiene interés en venir a desestabilizar Centroamérica ni construir bases militares en Nicaragua”, contó González al regresar a Costa Rica.

El canciller costarricense afirmó, durante su discurso en la cumbre en Guatemala, que “las compras de arsenales y programas militares promovidas por los socios extra-regionales generan incertidumbre y preocupación, ante la posibilidad de contraponer intereses geopolíticos estratégicos externos con las aspiraciones de desarrollo, prosperidad y paz de la integración regional y que pueden vulnerar la estabilidad de la región y no ayudan a la seguridad a largo plazo

Según explicó el ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, al ser preguntada a este respecto la canciller de Nicaragua, Gilda Bolt, no contestó nada, en cuanto al resto de cancilleres centroamericanos, sencillamente no intervinieron. El único que habló fue el ruso, que dio una respuesta general que apenas complació al costarricense, según explicó él mismo.

“Viniendo de una autoridad tan alta de la Federación de Rusia y, tras un planteamiento tan claro de mi parte, es alentador que haya reaccionado en ese sentido. Es lo que la región necesita, más paz y menos armas", comentó. No obstante, González no las tiene todas consigo. "Ahora hay que mantenerse atentos", advirtió. Y s eexplicó: "Él (Lavrov) no entró en detalles sobre equipos, armamento o aviones. Hay mucho que se puede interpretar de maneras diversas”.

Managua ya negó varias veces en los dos últimos meses que tenga la intención de adquirir los aviones rusos, aunque el rumor no es nuevo y para nadie es un secreto que la Fuerza Aérea nicaragüense posee la flota aérea más maltrecha de la región (en la imagen aparecen los hangares de la Fuerza Aérea Nicaragüense en el Aeropuerto Internacional Augusto César Sandino en la ciudad de Managua), en su mayoría con vetustos helicópteros rusos Mi-17, los cuales fueron donados por la entonces Unión Soviética en los 80.

Fuente: Infodefensa.com

lunes, 16 de febrero de 2015

Nicaragua anuncia la compra de cazas y Colombia amenaza con reforzar su flota aérea en respuesta.



Nicaragua ha mostrado su intención de comprar aviones militares para luchar contra el narcotráfico en plena visita de una delegación rusa a la zona, lo que automáticamente ha desviado todas las miradas hacia el mítico MiG de Russian Aircraft Corporation. No obstante, el Gobierno de Managua se ha negado a hablar sobre la posible adquisición de los MiG y se ha lilmitado a recalcar su intención de adquirir varios cazas, sin concretar más, para intentar acabar con el tráfico de drogas a través de su espacio aéreo. La noticia no ha sentado nada bien en la vecina Colombia.

La presencia del ministro de Defensa ruso, el general del ejército Segéi Shoigú, en la región caribeña ha levantado suspicacias en la zona. Shoigú visitó esta misma semana Managua, donde firmó varios acuerdos de colaboración con el Gobierno nicaragüense en materia militar, acerca del uso libre de los puertos locales por la Armada rusa, y educativa, sobre la formación de las tropas nicaragüenses en Rusia.

En medio de la firma de estos acuerdos, según la prensa de la región, elinspector del Ejército de Nicaragua, general de brigada Adolfo Zepeda, anunció la intención de su Gobierno de adquirir varios cazas para luchar contra el narcotráfico. La noticia ha sentado muy mal en Colombia, país con el que Nicaragua ha mantenido históricamente un litigio fronterizo. Tanto es así, que el Gobierno colombiano ha advertido de que, si Nicaragua amplía su flota aérea con cazas, ellos harán lo mismo. Ante esta postura de fuerza de la Administración de Nicolás Maduro hay que recordar que, independientemente del anuncio realizado por Nicaragua, hace tiempo que Colombia trabaja en la modernización de su flota aeronáutica con la adquisición de nuevos aparatos.

¿Defensa o ataque?

Según se ha publicado en los medios de comunicación locales, el inspector Zepeda intentó calmar los ánimos colombianos al asegurar que “para evitar el tráfico de aviones del narcotráfico en nuestro espacio aéreo, se han hecho algunas gestiones para obtener medios cazas interceptores”. Se trata de aviación "netamente defensiva, no aviones de ataque”, aclaró.

Zepeda brindó esas declaraciones tras ser consultado por las presuntas intenciones de las Fuerzas Armadas de Colombia, de acuerdo con medios periodísticos colombianos, de reforzar de forma prioritaria sus capacidades aéreas en respuesta a las supuestas gestiones para Nicaragua en adquirir aeronaves MiG 29 u otro tipo de cazas.

Una cuestión de kilómetros

Es de recordar que Colombia y Nicaragua han experimentado diversos roces diplomáticos desde un fallo de La Haya, del año 2012, en el que se decidió sobre territorio marítimo e insular en la zona del archipiélago de San Andrés. La decisión fue interpretada de forma distinta por los dos países y, mientras que Nicaragua asegura aún hoy que La Haya le concede autoridad sobre 90.000 kilómetros cuadrados, para Colombia el reconocimiento es de tal solo 75.000 kilómetros cuadrados.

Foto: Russian Aircraft Corporation

viernes, 13 de febrero de 2015

Colombia reacciona ante la compra de cazas por Nicaragua.


Después que defensa.com revelara el pasado 4 de febrero la posible compra por parte de Nicaragua de aviones rusos Mikoyan Mig-29, información publicada con el titular de “La Fuerza Aérea Colombiana prioriza la adquisición de su nuevo avión de superioridad aérea atenta a la posible llegada de aviones Mig-29 a Nicaragua”, un diario Nicaragüense entrevisto, citándonos como origen de la información, al coronel del Ejército Manuel Guevara Rocha, quien, respondiendo a la cuestión, desmintió la adquisición de este tipo de aeronaves.



El diario Nicaragüense abría la información señalando que “Nicaragua descartó la compra de aviones de fabricación rusa, Mikoyan Mig-29, tras una publicación que hiciera el sitio especializado en temas de defensa defensa.com” y añadiendo que “Fuentes rusas en Managua también descartaron los señalamientos de defensa.com.” No obstante, días después, el 11 de febrero, el inspector del Ejército nicaragüense, el general de brigada Adolfo Zepeda, aseguraba en rueda de prensa (horas antes del arribo al país del ministro de Defensa Ruso, Serguéi Shoigú), que se han realizado "algunas gestiones para obtener medios cazas interceptores".

Zepeda, entrando en contradicción con las primeras declaraciones del coronel Guevara Rocha, se expresó en estos términos tras ser consultado por las intenciones de las Fuerzas Armadas de Colombia de reforzar de forma prioritaria sus capacidades aéreas a raíz de las gestiones del país centroamericano para adquirir aviones Mikoyan MiG-29, tal como anunció defensa.com

Ante la inminente llegada de estos aviones a Nicaragua, diferentes medios colombianos han titulado que Nicaragua compraría aviones caza para defender sus nuevos límites marítimos, territorio que la corte de la Haya le adjudico después de un largo proceso, el cual despojó a Colombia de cerca de 75.000 km2 de mar. Se han barajado por otros medios de comunicación la dotación, en respuesta, de aviones Mirage de la Fuerza Aérea francesa para la FAC, opción que la Fuerza Aérea gala habría desmentido a medios de su país.

Continuando con la cadena de eventos que se desarrollaron debido al artículo inicial de nuestro portal, ayer el senador colombiano Jimmy Chamorro, presidente de la comisión segunda del senado, solicitó que el presidente Santos convoque de manera extraordinaria al comité asesor de relaciones exteriores para estudiar si la compra de estas aeronaves por parte de Nicaragua representa una amenaza para Colombia, generando a nivel nacional diferentes declaraciones, como la del senador Mauricio Lizcano, quien agrego: “Yo sí creo que el Gobierno, el ministro de Defensa y la ministra de Relaciones Exteriores tienen que sentarse juiciosamente a revisar esas pretensiones de Nicaragua”.

jueves, 12 de febrero de 2015

La Justicia nicaragüense deniega el traslado para terminar la condena en su país al colombiano Felipe Ríos, acusado de espionaje




La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua confirmó la sentencia del Tribunal de Apelaciones de la capital, que condenó a 16 años de cárcel al colombiano Luis Felipe Ríos Castaño, ocho años de prisión por violación de secretos de Estado y ocho por intrusión, en perjuicio del Estado de Nicaragua. Ríos, quien fuera corresponsal en Colombia de Grupo Edefa, continuará encarcelado en el Sistema Penitenciario Nacional “La Modelo”, ya que se le ha negado el derecho a ser transferido a cumplir condena en su país, lo que solicitó el pasado año en audiencia de casación. La Sala no se pronuncia al respecto y dictamina que “Se confirma en todo y cada uno de sus puntos la sentencia recurrida”

Según la Fiscalía, el acusado realizó labor de espionaje entre julio del 2011 y junio del 2012, en contra del Ejército de Nicaragua y a favor de los servidos de Inteligencia Militar del Gobierno de Colombia. El expediente judicial detalla que los requerimientos de información se centraron en temas estratégicos de la defensa militar de Nicaragua y la cooperación rusa y venezolana. El colombiano admitió los hechos en audiencia inicial ante el juez Julio César Arias. 

Al menos 103 reos extranjeros que cumplían condenas por diversos delitos en centros penitenciarios de Nicaragua fueron trasladados recientemente a sus países de origen para concluir sus respectivas condenas, según declaraciones de una fuente judicial que publicó la prensa local. El secretario de la Sala Penal del poder Judicial de Nicaragua, José Antonio Fletes, señaló que estas transferencias o deportaciones de reos se realizaron con base en la Convención Interamericana para el Cumplimiento de Condenas de Extranjeros de la que el país centroamericano es suscriptora. Sin embargo, respecto al caso de Felipe Ríos, Fletes precisó que un trámite administrativo en el ministerio de Gobernación frena la transferencia de este reo a su país para cumplir condena en su tierra natal.

Las relaciones entre Colombia y Nicaragua han venido marcadas por un largo litigio marítimo que la Corte Internacional de Justicia de La Haya dirimió el 19 de noviembre de 2012, otorgando a Nicaragua los derechos económicos sobre una zona que Colombia calcula en 75.000 kilómetros cuadrados y el país centroamericano en más de 90.000 kilómetros cuadrados. En el mismo fallo la Corte dejó en manos de Colombia siete cayos del archipiélago de San Andrés, cuyas islas mayores ya se habían concedido a esta nación en 2007, aunque dos de los islotes quedaron enclavados en aguas centroamericanas. Mientras Colombia tiene en Estados Unidos a un aliado tradicional, Nicaragua ha conseguido el apoyo de Rusia en su dotación de material militar, un antiguo aliado que ya durante el primer régimen sandinista (1979-1990) dotó de armamento soviético a sus Fuerzas Armadas.

Esta misma semana, el Ejército de Nicaragua informó que está gestionando la compra de aviones cazas con el fin de combatir el narcotráfico en su espacio aéreo, principalmente sobre el territorio marítimo otorgado por la Corte Internacional de Justicia de La Haya. El inspector del Ejército nicaragüense, general de brigada Adolfo Zepeda, aseguró que “para evitar el tráfico de aviones del narcotráfico en nuestro espacio aéreo”, se han hecho “algunas gestiones para obtener medios cazas interceptores”. Entre las aeronaves que se barajan podría incluirse el caza ruso MiG-29, lo que no ha sido ni confirmado ni oficialmente desmentido por el país, extremo que sí contemplaría la Fuerza Aérea de Colombia como factible. Las declaraciones coinciden con el comienzo de la gira del ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú, por Venezuela, Cuba y Nicaragua."Esta será la primera visita de Shoigu a esos países en calidad de ministro de Defensa", recordó el general Ígor Konashenkov, portavoz castrense.

¿Que podríamos mejorar?

¿Te gusta el Contenido del Blog?